El hombre busca respuestas a sus problemas, pero teme liberarse de los mecanismos repetitivos que crea.
Aspira a lo nuevo, pero rechaza el cambio por el miedo que trae la comodidad ya insstalada.
Se olvida de su naturaleza física que produce orden en el caos.
Ignora el equilibrio dinámico de la naturaleza que lo rodea, preparada para destruirlo todo y enseguida renovarse con nuevas construcciones.
Deseando eternizar momentos pasajeros, el ser humano procura aprisionar el tiempo, cristalizando ideas, pensamientos y sentimientos que adquieren "formas" y se vuelven contra su creador.
No se puede poseer el tiempo, es necesario evolucionar con él, siempre, si deseamos seguir el flujo renovador. Sólo así el hombre estará preparado ante las infinitas posibilidades de aprender lo que le tiene reservado la "Sabiduría Universal".
Paz entre hermanos.
Emmanuel
GESH - 28/06/2013 - Vitória, ES - Brasil