Hermanos amados
Ha llegado la hora de dar testimonio de fe.
El mundo se presenta con escenas dolorosas de la convivencia humana.
La intolerancia habita en los corazones empedernidos; la locura se expande entre las mentes inexpertas; el dolor azota las almas afligidas de los corderos que viven entre lobos.
Elevando el pensamiento a Dios, muchos buscan comprender el significado de los pesados fardos que cargan con mucho esfuerzo.
Sin embargo, viene de Jesús, el Maestro Nazareno, el mensaje de consuelo en Su "Sermón de la Montaña", que nos dictó el comportamiento que deberíamos adoptar para estar con Él:
"Bien aventurados los mansos, pues estos heredarán la Tierra".
También habló de resignación, que nos lleva a abrazar las almas imperfectas, con el consentimiento del corazón, aceptando el "tiempo de dolor" sin rebeldía.
"Bien aventurados los que son perseguidos por Su Causa, pues encontrarán justicia".
Bien aventurados los que perseveran en la fe, pues descubrirán que el Padre jamás abandona a Sus hijos, que hoy recogen lo que ayer plantaron y mañana vivirán bajo la cosecha de la paz que hoy siembren.
Que el coraje y la perseverancia sean vuestra inspiración. Todo pasa. El dolor que ahora vivís también pasará, y sus cicatrices serán recuerdos de tiempos que no volverán a herir al alma en ascensión angelical.
Que la Presencia del Rabí Amado, Baluarte de Luz, sea vuestra guía hoy y siempre.
André Luiz
GESH - 05/07/2013 - Vitória, ES - Brasil