Hemos venido a engrosar el Ejército de Cristo, asistiendo a nuestros hijos e hijas, que prestan colaboración en esta Casa (GESJ).
Aunque vuestros enemigos son muchos, y os atacan y persiguen, la Misericordia Divina ha permitido que vuestros amigos se acerquen para proteger y amparar vuestros planes.
¿Qué mejor amigo que vuestras madres de ayer y de hoy, para ayudaros en este momento?!...
Somos madres con poca preparación en el campo de la guerra entre grupos contrarios; no obstante, el amor que traemos es el escudo que os prestamos, como si nuestros brazos envolviesen a nuestros pequeños del pasado.
Mentes unidas, corazones serenos, sigamos hasta que la tempestad amaine.
Jesús nos guía, y María, Madre de Jesús, nos ha reunido.
Izabel
GESH - 10/08/2013 - Vitória, ES - Brasil