Hermanas, otrora sembramos dolor, y a través del dolor sentido en el propio ser, nos redimimos.
Ahora, ayudemos a nuestros hermanos de humanidad que aún no han despertado, a que enfrenten el dolor final del "ciclo de expiación".
Ayudémoslos, para que no se rebelen.
Amparémoslos, para que tengan fe y coraje.
Socorrámoslos, en el nombre de Dios, para que despierten.
Que Jesús, nuestro Hermano Mayor, sea el sustentáculo de nuestras almas en el servicio cristiano de amor al prójimo.
Que la paz de Jesús sea con nosotros.
Vuestro Hermano,
Chico Xavier
GESH - 19/10/2013 - Vigilia Refugio Siervos de Jesús - Vila Velha, ES - Brasil