¡Hermanas, que la paz de Jesús sea con nosotros!
No lamentemos nuestra posición de soldados cuando ya podríamos haber avanzado. Vibremos en amor, pues somos "soldados de Cristo" y le servimos a Él bajo la égida del Maestro Ramatis.
Otrora erramos, no obstante, hoy procuramos compensar el tiempo perdido en los desvíos, trabajando intensamente, incansablemente, en el nombre de Jesús, cumpliendo con sinceridad y amor las Leyes Mayores que nos sustentan y guían en el nombre de Jesús, cumpliendo con sinceridad y amor las Leyes Mayores que nos sustentan y guían hacia delante y hacia lo Alto.
En el plano en el que nos encontramos todo se hace en armonía y de forma acelerada, sin descanso, cumpliendo las tareas que nos caben, de socorro y amparo a los sufridores.
Cuando los enfermos, que siguen aumentando, saturan nuestra capacidad para atenderlos, transferimos a los convalecientes hacia las Naves Espaciales, donde sus Tutores Mayores definen su destino.
Hay mucho trabajo por aquí, y el número de trabajadores podría ser mayor, no obstante hermanos, la presencia del Maestro Jesús nos impulsa al trabajo y no sentimos cansancio, pues nuestras fuerzas están siendo constantemente renovadas para servir incansablemente.
Sentimos la aproximación del fin de este "ciclo de expiación" y suplicamos al Padre fuerza y coraje para trabajar hasta el último instante, en beneficio de esta humanidad hermana.
Un día estuvimos caídos, pero unas manos amorosas nos levantaron, proporcionándonos oportunidades de renovación y progreso, en el nombre de Dios.
Hoy somos nosotros, aquellos que extendemos las manos en señal de gratitud al Excelso Padre, por Su Amor Bendito y Misericordioso.
Hermanos, seamos los humildes siervos de Jesús, ejecutando las órdenes del Padre Eterno.
Que la paz sea con vosotros, hoy y siempre.
Salve Jesús. Salve el Amor.
Salve el Maestro Ramatis.
Vuestro hermano,
Hercílio Maes
GESH - 19/10/2013 - Vigilia Refugio Siervos de Jesús - Vila Velha, ES - Brasil