Hermanos, todos nosotros vivimos momentos de ajustes de cuentas, como nos dijo el Maestro Jesús: "Os digo que no saldréis de aquí hasta que no hayáis pagado hasta el último centavo".
Las deudas que nos prenden al pasado son innumerables y nos encadenan a un sinfín de enemigos, sin sabores y resentimientos, debido a la persistencia en el odio y la venganza, que no se deshacen con bonitas palabras o buenas intenciones, sino con trabajo e iniciativa en el bien.
Con las faltas que contrajimos a través de los tiempos, nuestros vengadores guardan un fuerte recuerdo de aquellos que les hicieron sufrir y odiar, y que los aprisionó en los abismos de la soledad y la desesperación.
No obstante, aunque existan estos enemigos siguiendo de cerca nuestros pasos, esperando el momento oportuno para cumplir con la justicia que creen es su derecho aplicar, también existen amigos que nos aman, tanto cuanto aquellos que nos repudian.
Somos nosotros los "Amigos del Pasado", que os amamos, tal cual, la antítesis de lo que hacían estos sufridores cuando los errores practicados provocan persecuciones históricas. A nosotros nos unen los buenos recuerdos de cariño, amistad, amor sincero, que en algunos momentos de vuestras vidas supisteis dedicar a las almas desde vuestro corazón.
Somos los amigos que rápidamente os aconsejan, ayudan y esperan que nuestras palabras sean escuchadas para el bien de aquellos a quienes dedicamos nuestro amor y consideración.
Hija, (en este momento se refiere a una compañera), en las horas de llanto y soledad, cuando estás sola en tu habitación, estoy a tu lado hablándole a tu corazón: coraje, fe y persistencia en el intento de hacer de esta vida la liberación de los errores de un pasado que te persigue.
Perdonar, amar y comprender las flaquezas ajenas, como te gustaría que hiciesen contigo, así actúa el alma que busca liberarse de los grilletes de un pasado culposo.
Que Dios ilumine tu corazón.
Padre Malaquías
Ex-Preto Velho
GESH - 04/10/2013 - Vitória, ES - Brasil