Buenas noches mis queridos hermanos!
Las parábolas del Evangelio fueron tejidas para ustedes en este lienzo para secar sus lágrimas, fortalecer su valor y sustentar su Fe.
La firmeza del propósito conduce al iniciado hacia la montaña, aunque el camino por este sendero sea agreste, estrecho y lleno de trampas. El discípulo iniciado persiste y vence.
Los problemas cotidianos brotan bajo sus pies con la intención de desvirtuar su caminata, socabar su voluntad y debilitar sus objetivos y metas. El asedio de las tinieblas, a las cuales están estrechamente sujetos, hace que piensen y muchas veces trae angustia a sus corazones entristeciendo sus almas.
Les digo que su penar está por terminar. La Misión Tierra avanza a niveles acelerados. La invasión por tierra y aire de agentes contaminantes y destructores de la defensa humana harán que gran parte de esta humanidad sean seres debilitados y dolientes.
La pobreza generalizada aumenta a cada segundo sin que las autoridades competentes de las potencias ricas se preocupen con la situación caótica mundial. Muchos fueron los llamados y alertas, han sido muchos los avisos ignorados por la fuerza de la voluntad material en el sentido de cambiar y sofocar la fuerza creciente espiritual.
Paz en esta Tierra, solamente cuando ésta cumpla su ciclo y entre en otra dimensión.
Luz en esta Tierra, apenas la de Jesús, su hermano y sus abnegados compañeros que aquí permanecerán hasta el último instante de prueba.
Son compélidos a entrar en este processo a niveles extra-físico, mental y astral, lo que colabora con el desgaste energético y físico de su ser terreno. El amor será definitivamente implantado cuando las naciones se unan y los pueblos se den las manos sin preconceptos de cualquier naturaleza.
Mis queridos, en esta noche les deseo la Paz de Jesús y que sean imantados por Su Luz, hoy y siempre.
Tuella, el 16/02/01
GESH, Vitória (ES), Brasil