Hermanos, hijos del mismo Padre que nos ha creado, para compartir con el prójimo Sus enseñanzas, transmitidas por el Maestro Jesús.
Hagamos de nuestras manos las herramientas que sustentarán a los hijos carentes de luz, comprensión y amor.
Hagamos de nuestras voces la resonancia del verbo que redime y perdona a aquellos a quienes perjudicamos y desajustamos en los caminos de la vida.
Hagamos de nuestra mente la morada luz, para recibir las enseñanzas que transforman y mueven energías superiores.
Y finalmente, hagamos de nuestro corazón el refugio seguro de nuestros sentimientos más puros, para que seamos los Misioneros de la Luz, convocados por el Maestro Ramatis, reunidos como Su familia de corazón.
Por lo tanto hermanos, seamos el hijo pródigo que vuelve al rebaño del Padre para repartir, perdonar y distribuir todo lo bueno que a cada hora del día nos entregan los Emisarios Iluminados, interesados en nuestro progreso.
Sigamos, sirviendo y amando siempre.
Madre Teresa de Calcuta
GESH - 02/11/2013 - Vitória, ES - Brasil