¡Salve Jesús! ¡Salve la Fuerza del Amor!
Hermanas, un júbilo inmenso nos invade cuando nos reunimos con vosotras.
Venimos trabajando intensamente, nosotros y vosotras, en los planos invisibles para la materia, en beneficio de esta humanidad.
Sin creer en la presencia Extraterrestre y en los Intraterrenos, incluso sin creer en la Bondad Suprema del Padre Creador, esta humanidad sigue dando curso a las acciones insensatas y muchas veces irrazonables.
Atendemos a Propósitos Divinos, y nuestra presencia visa el Bien de esta humanidad; por eso no nos afecta vuestra incredulidad. Obedecemos a Fuerzas Superiores que aún no sois capaces de comprender.
En el trabajo que realizamos, junto al Ejército de Cristo, del cual formáis parte y también todos los que atendieron al Llamado de la Luz, venimos realizando la limpieza en las profundidades del Abismo, iluminando regiones que durante milenios permanecieron bajo el Mando de las Tinieblas.
Rescatamos almas carentes, prisioneras de sus propios sentimientos desalineados, de los Seres Bestiales, conduciéndolas a las Colonias y Naves Espaciales de Socorro y a Hospitales Transitorios, pues estas almas partirán hacia el exilio.
Venimos descontaminando vuestros mares y ríos, para que no perezcáis antes de la hora programada por el Padre.
Actuamos en el nombre de Jesús donde hay sufrimiento, aliviando dolores y encaminando a las almas.
Rescatamos hacia Ciudades Intraterrenas, a aquellos que se lo merecen, por mérito propio; ya sea en cuerpo físico o fuera de él.
En muchos de los alojamientos intraterrenos ya hay huéspedes, bien sean seres humanos encarnados, en cuerpo físico, o bien en espíritu, rescatados en cualquier parte del Planeta.
Incesantemente las almas seleccionadas cumplen su destino de exilio o de rescate, para posteriormente habitar la Tierra de Regeneración.
Como veis hermanos, las actividades llevadas a cabo son intensas y febriles en los planos invisibles para vuestros ojos, para la limpieza de la Tierra, para el advenimiento de la Nueva Era.
Infelizmente, la mayoría de esta humanidad vibra en las franjas de la inferioridad, lo que no permite que nuestras vibraciones amorosas les alcancen. No obstante, seguimos trabajando en el nombre de Jesús, en el nombre del Cristo Planetario.
Luchas y batallas tienen lugar sin cesar, en campos preparados, en una guerra intensa de la Luz contra las Tinieblas.
Las batallas de los planos invisibles no ocurren lejos de las poblaciones humanas encarnadas; al contrario, suceden cada vez más próximas de los seres humanos encarnados, que atraen a las "fieras" hacia ellos, con sus tendencias malévolas y destructivas.
Seres de Luz, lejos de sus moradas celestiales, acuden a la Tierra para ayudaros.
Aquel que desee ser rescatado por la Luz, que vibre en amor, en paz y en perdón, y será parte integrante de la nueva humanidad que habitará la Tierra Renovada.
Felices por el reencuentro, nos despedimos, invitándoos al amor por todos los seres de la creación, para que todos los seres sean felices y vivan en armonía con a Creación y con el Creador.
¡Salve la Luz! Salve Jesús.
Nefertiti
GESH - 16/11/2013 - Vigilia Refugio Siervos de Jesús - Vila Velha, ES - Brasil