¡Salve la Luz del Maestro Jesús!
Hermanos, a pesar de arriesgarme por otros parajes, formando parte de estudios más avanzados, no me olvido del trabajo al que me dediqué con amor, la búsqueda y rehabilitación de los drogodependientes.
Siempre que puedo me ofrezco para ayudar a los Equipos Socorristas, que con coraje van en busca de estos hermanos infelices que deambulan por el astral.
Son millares los que, al avistar los "Equipos de Rescate", corren, gritan y huyen de la ayuda, alucinados. El entorpecimiento de las drogas les nubla la visión, y no les deja ver el socorro que llega y que les daría el alivio que buscan para su espíritu.
Nosotros, neófitos en las lides espirituales y ayudantes de los hermanos más avanzados, no tenemos como contener las lágrimas y sentir tristeza cuando rescatamos a uno de estos hermanos.
Observamos con tristeza sus ojos paralizados, sin el brillo de la inteligencia, sus cuerpos esqueléticos y llenos de úlceras, sin conseguir caminar ni hablar una vez rescatados. No están en condiciones de huir. Después, son llevados en camillas a los "hospitales de base" en los Valles de los Drogados, y una vez allí, cuando se sienten con más fuerza y recuperan un poco la lucidez, son encaminados a las Colonias o Ciudades Espirituales.
Tengamos misericordia del prójimo que agoniza. Los que hoy veis deambulando en las calles, drogados, serán los futuros "huéspedes" de la horrenda Ciudad de los Drogados del Astral, que los atraerá por la fuerza de la afinidad.
Cuando veáis a un drogado, haced una oración para que cuando desencarne, lo que fatal y trágicamente sucederá por causa del vicio, una alma amiga lo lleve a una Ciudad de viciados, que a pesar de triste es la seguridad para esa alma atormentada. Al llegar allí, que su estancia sea breve y acepte la ayuda de un Trabajador de la Luz que permanecen allí en el nombre de Jesús.
Salve los corazones de los que tienen misericordia.
Luiz Sérgio
GESH - 16/11/2013 - Vitória, ES - Brasil