Que Dios ilumine la mente de los hombres, para que esta historia de la explosión de la bomba atómica y el mal uso de la energía nuclear no vuelva a suceder, trayendo nuevos horrores.
Los años pasan y las consecuencias del nefasto evento aún están presentes.
Son dolores aún sentidos, pesadillas que roban la paz y el descanso necesarios para la recuperación de los enfermos. La mente de los que presenciaron el día de la explosión, o se paralizó o se perdió en la locura de los miembros arrancados, de las pérdidas familiares, o de la vida robada en nombre de un poder y supremacía que sólo podría ser concebido en nombre del materialismo y del desconocimiento de la eternidad del alma.
No obstante, hermanos, lo que más nos encoje el corazón y nos hace llorar es el sufrimiento de los pequeños niños que perdidos, destruida su vida recién iniciada en la Tierra, se preguntan: ¿Por qué sufrimos?
Cuando entramos en el Núcleo de Tratamiento creado por el Dr. Paulo Nagaí, para las víctimas de las bombas nucleares en toda la historia de la humanidad, el lamento, el miedo, la incertidumbre de la cura, toca nuestra alma; y a pesar del tiempo que ha pasado, es como si hubiera sido ayer.
Preguntan: ¿Qué día es hoy? Quieren saber de sus parientes, cuándo vuelven a casa.
Esto sucede porque se han paralizado en el tiempo, como si la realidad no les afectara de ese modo, no sufren las pérdidas.
Con todo, la Luz Mayor nos sustenta y cada victoria que conquistamos, cada herida que se cierra, o miembro que se regenera, es un paso de gigante; y reímos, lloramos, nos abrazamos, porque en ese momento la Luz vence a las Tinieblas una vez más, y estas reculan ante Su Fuerza.
Aquí no lidiamos con historias, fiestas o fechas conmemorativas; lidiamos con el presente y trabajamos mucho, porque del pasado solo guardamos lo que no debemos hacer o repetir. Entonces, lección aprendida, progresamos y avanzamos.
A nuestros pacientes, les transmitimos la alegría que presenciamos en la unión de las personas encarnadas que trabajan en el nombre de la Luz, como hoy en el GESJ.
¡Salve la Luz! ¡Salve Jesús!
Midori
Esposa del Dr. Paulo Nagaí
GESH - 19/11/2013 - Vitória, ES - Brasil