Hermanos, paz de Jesús y Dios en el corazón.
Es plena la alegría de ser trabajadores incansables en la Siembra del Maestro Amado.
A cada instante buscamos, infatigablemente, seguir Sus pasos, actuar como Él lo hizo. No obstante, reconocemos nuestra condición de espíritu deudor. Como reza el dicho popular: El cambio se inicia con os primeros pasos.
Es con esa certeza que no nos sobra tiempo para lamentaciones, desánimo ni tristeza, porque el Amado Jesús, como nuestro Ejemplo, nos muestra con Sus Enseñanzas que el camino lleno de piedras y espinos puede ser andado por aquel que mantenga su mirada hacia delante, sin pararse, sin dudar de la protección Divina. Y mucho menos, aferrándose a remordimientos, culpas, removiendo la amargura o la ingratitud.
Recordemos que el Maestro Jesús, a lo largo de Su corta vida, jamás se perdió en las incertidumbres ni dudó en transmitir Sus Mensajes de manera firme y clara.
Por lo tanto, este es el modelo de sabiduría que buscamos, para nuestra vida y para nuestro corazón.
Finalizamos con una sencilla oración:
Amado Jesús, que nuestro espíritu, envuelto en Tu Luz se fortalezca, para que tengamos la firmeza necesaria para seguir Tu Ejemplo cuando nos mostraste cómo amar a nuestro prójimo, perdonar a nuestros enemigos y amar a Dios sobre todas las cosas.
Hermanos, paz a los hombres de buena voluntad, paz a los que buscan la paz.
No seamos cristianos apenas en las fiestas navideñas, seamos hermanos en todo momento.
Paz en el corazón.
Chico Xavier
GESH - 06/12/2013 - Vitória, ES - Brasil