Ninguno de entre vosotros puede desviarse de su propio Karma.
Hermanos, cuando comprendáis que la enfermedad es el resultado de prácticas equivocadas por parte de vuestra alma, alcanzaréis el sentido superior del dolor, que drena las toxinas del alma en dirección a la materia planetaria densa, higienizando vuestros cuerpos más sutiles, por el consumo de fuerzas del cuerpo físico.
En vez de repeler el proceso regenerador de limpieza, pasaréis a bendecir la enfermedad, que silenciosamente os acusa a la consciencia, invitando a la transformación que en el futuro garantizará un cuerpo sano como anheláis.
Entonces, en ese momento, ya no necesitaréis habitarlo, pues estaréis liberados.
Con todo, atended al valor del trabajo, que a modo de herramienta, faculta al ser humano para trillar su existencia, conforme fue programado. Sabed, no obstante, que mediante el empleo provechoso del tiempo y la energía, seréis capaces de reescribir vuestro futuro, esquivando enfermedades, superando obstáculos y desviándolos del dolor del que ya son merecedores, mediante el esfuerzo personal.
Sólo mediante el sacrificio y la renuncia podréis rediseñar vuestro destino; aunque la medicina represente la Misericordia del Padre, destinada al alivio, amparo y socorro a los enfermos del cuerpo, aún es la caridad la mayor medicina para la cura de las almas infractoras.
André Luiz
GESJ - 18/10/2013 - Reunión Pública - Vitória, ES - Brasil