Hermanos, cuando Jesús caminó entre los hombres, curó a los enfermos. Con un simple toque de Su Energía las heridas se cerraban, los defectos físicos eran corregidos y las fuerzas eran restauradas.
Él permanece entre nosotros y aún cura.
Los trabajadores que trabajan en Su Nombre fueron autorizados para limpiar vuestros cuerpos sutiles, drenando las negatividades que vuestros actos atrajeron hacia vosotros.
Es el milagro de la cura que se repite por misericordia y compasión, más que por merecimiento. El trabajo os coloca en la condición de recibir esa asistencia.
Lavaremos vuestros cuerpos suprimiendo las llagas. Aunque no todo será retirado, la masa densa adherida al cuerpo astral será lavada por la Luz que Jesús nos concedió para ese fin.
Así como Él se lo recomendaba a aquellos a los que curaba, nosotros también os lo repetimos para que lo recordéis, como reverencia y gratitud: ¡"Id y no pequéis más"! ya tenéis suficiente conocimiento para ello. Falta apenas movilizar del todo las fuerzas para hacerlo.
Que la Paz sea con vosotros.
Dr. Cruz
GESH - 08/11/2013 - Vitória, ES - Brasil