Desde las Moradas Celestiales Jesús bajó de Su Mansión de Luz, atracando Su Alma luminosa en los puertos primitivos de la Tierra.
Este Planeta, siendo Su idealización, lo amó desde siempre, pues Su Mente avanzada de inteligencia sideral elevadísima, proyectó cada rincón, y en el nombre de Dios, Arquitecto Mayor de los Universos, Él gobierna la Tierra.
Jesús conoce a todos sus habitantes, en cada uno de los rincones, desde los más iluminados y sublimes hasta el más ínfimo rebelde habitante de la oscuridad.
Jesús busca a todos, auxiliando siempre a los pequeños y a los rebeldes a alcanzar el reino de la redención.
Su Amor incondicional por todos nosotros Le lleva al sacrificio constante para libertarnos.
Para encontrarle, basta con enviar un pensamiento y Él nos alcanza sin demora.
Él mantiene vigilancia sobre aquel que agoniza en la oscuridad, esclavo de sus propios crímenes y atraso espiritual, para elevarle de la condición inferior hacia la ascensión, bastando para ello con que el rebelde Le procure.
La rebeldía trae sufrimiento y atraso espiritual. Solamente en la búsqueda de Jesús encontraremos liberación.
Jesús es Amor, es Luz que a todos guía hacia la ascensión.
Busquémosle en la intimidad de nuestro ser.
Paz en Jesús.
Emmanuel
GESJ - 31/12/2013 - Reunión Pública - Vitória, ES - Brasil