Videncia - María de Nazareth llegó mansamente, nos bendijo y después salió con Dª. Margarida hacia un bosque muy florido, donde había un columpio con flores.
Se sentaron y charlaron sobre cosas que no puede oír.
Después capté las siguientes palabras de María:
Hijas amadas, la Bestia ha enviado a su "Ejército", que marcha sobre la Tierra, envolviendo a la humanidad.
Los Caballeros del Apocalipsis ya se manifiestan. El hambre y la guerra ya arrasan Naciones.
Los hombres no creen en un Dios único y cada uno crea un santuario para sus dioses vengativos y egoístas, crueles y déspotas, que exigen la sangre de sus súbditos para existir.
Los niños se quedan huérfanos, porque sus padres se marchan a las luchas sangrientas.
El odio se arrastra, incendiando el suelo fértil de las Naciones.
Las guerras se multiplican, por todas partes hay odio y dolor. Los seres humanos no se entienden, el más fuerte intenta dominar al más débil.
¿Se han perdido los Códigos Elevados de la Moral Cristiana? ¿Ha quedado olvidado el Evangelio de Jesús?
La Bestia obscurece la visión de aquellos que vibran en su franja oscura, de rencor y maldad.
Hijos, hermanos, el Mundo necesita paz, sin embargo los hombres siembran la guerra.
Aumenta el número de suicidios, infanticidios y homicidios, provocando devastación y aridez en los corazones sin fe.
Hijos, oremos al Creador, nuestro Padre, para que nuestros hermanos de la Tierra, repletos de odio y locura, sean tocados por Su Luz Magnánima y se arrepientan de los errores perpetrados contra el prójimo.
Sus almas rebeldes son arrebatadas lejos de la Tierra por las Naves Espaciales, no obstante, el Padre desea la renovación del pecador y no su exilio.
Trabajemos con ahínco y sin descanso, llenos de fe y amor, pues aumenta el sufrimiento y el rechinar de dientes sobre esta humanidad, y los sufrimientos atroces afectarán a todos.
Os traemos a vosotros nuestro Amor y nuestra Paz, para aliviar vuestro fardo, refrigerar vuestra alma abrasada por el dolor, para que tengáis siempre la certeza de que Jesús está con vosotros.
Su Presencia de Luz os sustenta en este momento supremo de vuestro testimonio, en las pruebas finales del "Juicio Final".
¡Salve Jesús! ¡Salve el Amor! ¡Salve la Paz!
Vuestra Hermana,
María de Nazareth
GESH - 21/02/2014 - Vitória, ES - Brasil