A todas las madres les envío mi amor, pues han aceptado utilizar el "receptáculo divino" en la maternidad, en un acto de agradecimiento y amor, trayendo a la materia a aquellos que desde el plano astral suplican por el olvido en la carne.
Mujeres, no apaguéis la llama divina que existe en vosotros, pues sois las matrices del amor, capaces de generar los cuerpos físicos para los carentes del Más Allá.
Si hoy sufrís en el sacrificio y renuncia de la maternidad, tened coraje y fe, pues Jesús está con vosotros, sosteniéndoos en cada momento de prueba.
No desistáis de generar nuevos cuerpos, porque la sublime energía para la maternidad que traéis en vuestros cuerpo, cuando no se utiliza para la misión sublime de la procreación, se transforma en energía negativa que podría corroer vuestros cuerpos físicos.
El compromiso con la maternidad es la mayor reverencia que podemos hacer al Creador.
¡Amaos como el Padre nos ama!
María de Nazareth
GESH - 06/05/2014 - Reunión Pública - Vitória, ES - Brasil