¡Hermanos, que la paz y la bondad estén con vosotros!
Mensajeros del Amor os enviamos.
Lecciones preciosas fueron suministradas; conocimientos elevados se difundieron; y no obstante, con todos los recursos para evolucionar, permanecéis rendidos en la inferioridad animal, que marca vuestra etapa evolutiva.
Lo que os parece la única forma de actuar apenas es un estado temporal y transitorio; pues más allá de la materia, el espíritu vive y progresa en la medida de su esfuerzo.
El aprendizaje espiritual no es espontáneo, es el resultado de las fuerzas empleadas en el sentido de su realización. Los seres necesitan experiencias en la materia densa para hacer brotar la Fuerza de Luz de la Centella Divina, que es su esencia verdadera; no obstante, esa Centella se encuentra muchas veces en condiciones de latencia, aguardando el despertar de la consciencia humana en el camino de la angelitud.
No podéis desligaros de las esferas planetarias densas, inferiores, atrasadas, primitivas, mientras no hayáis dominado vuestra inferioridad interior.
Los Mensajes de Luz que os enviamos hacen eco en el campo psicomagnético de la Tierra como invitación a que recorráis el camino del amor y el perdón en el esfuerzo de auto dominio y ascensión espiritual.
Reunidos en la "familia universal" de esta humanidad, pasaréis por la última prueba antes de ser transferidos a otros Orbes Escuela, y una vez más, los mensajes de cómo enfrentar ese último desafío llegan hasta vosotros, ahora dictados por los espíritus desencarnados. No despreciéis el clamor que los "espíritus" emiten a favor de vuestro progreso. Esforzándoos en el sentido de la liberación y evolución no precisaréis recomenzar la misma jornada de pruebas y expiaciones, repitiendo las dolorosas experiencias milenarias que venís experimentando.
Desde lo Alto velamos por vosotros, aguardando que toméis la decisión consciente para servir y amar como Jesús enseñó.
Maestros de la GFBU
GESJ - 15/04/2014 - Reunión Pública - Vitória, ES - Brasil
Nota - La presencia de los Maestros de la GFBU era intensa y no pude distinguir cuál de ellos dictaba el mensaje, pues los sentía a todos fuertemente.