En la purificación encontraréis el dolor.
En la regeneración encontraréis el amor.
El dolor y rechinar de dientes son el remedio cáustico que necesitáis para purificar vuestras almas, para adquirir el brillo y el tono vibratorio necesarios para habitar la Regeneración.
El sufrimiento no es un castigo divino, es una oportunidad de transformación.
Servir a Dios y amar al prójimo es el camino indicado por Jesús para alcanzar la liberación.
Abandonad la rebeldía y buscad a Jesús que es Vida.
Jesús es el Camino, la Verdad y la Vida.
Maestra Nada
GESH - 14/05/2014 - Festival de Wesak - Refugio Siervos de Jesús - Vila Velha, ES - Brasil