Salve la paz!
En tiempos de guerra, los ánimos se caldean y afloran los instintos más primitivos de la naturaleza humana. Los seres humanos, por su conducta, se asemejan a las fieras bestiales que amedrentan por la agresividad que exhiben.
En tiempos de paz, el ser humano se complace con las energías cósmicas que transitan entre las criaturas y que entran por las puertas abiertas de los corazones amorosos y mentes esclarecidas, enseñando el desenvolvimiento del amor y la felicidad.
En el cielo de su humanidad brilla el tiempo futuro que constuyen con sus manos. Que el tiempo actual refleje la elección de seres renovados y no atrasados. Que elijan la paz, pues con ella podrán suavizar las dificultades venideras que por ventura tuvieran.
Pero si permanecieran absortos en iniciar una vez más la misma estúpida e innecesaria guerra, entonces serán destituidos de su distanciamiento con la verdad y ésta les caerá sobre las cabezas con la fuerza de mil piedras. Entonces todos serán forzados a divisar la insignificancia de su poder de libertad (libre albedrío).
Mi pueblo hoy ya no conoce la paz, tanto desorden... (mensaje interrumpido).
Sin identificación, el 10/01/2003
GESH, Vitória (ES), Brasil