El nacimiento de Jesús es para nosotros un marco de evolución.
Siendo rudos pescadores, acostumbrados a las dificultades de la vida, enfrentándolas con naturalidad, fuimos un día invitados a seguir a un Hombre cuyo "magnetismo superior" nos conquistó desde la primera mirada.
Lógicamente, con nuestra simplicidad e ignorancia, estábamos lejos de conocer Su estirpe espiritual y la profundidad de Su misión.
Fuimos cooperantes en la construcción de Su Obra en la Tierra, sin embargo, estamos muy distantes de Su grado evolutivo. Con todo, Él nos ama como hermano, y nunca demostró, en ninguno de sus gestos, Su alta estirpe sideral.
Hoy somos aún más leales y sumisos a Su Amor y a Su Evangelio; y estamos aquí, hermanos, para deciros que Jesús está con nosotros.
Él está presente entre vosotros.
Si sois de aquellos que esperan Su regreso a la convivencia con vosotros, sabed que Él jamás os abandonó, y en este tiempo de lucha y dolor intenso, finalizando el ciclo planetario, el Apocalipsis, Él desciende hasta vosotros en un nuevo sacrificio, ayudándoos a cargar el madero, aliviando vuestro fardo con Su Amor infinito.
Aquel que sea digno sentirá Su Presencia y Su Luz guiándolo, auxiliándolo, socorriéndolo a cada instante en las luchas terrenas.
No os apartéis de Él, pues en Él reside la Fuerza y la Luz, el Amor y la Bondad que os guiará a la victoria plena del espíritu sobre la materia densa; victoria del alma inmortal sobre los deseos mundanos.
Él es el Camino, la Verdad y la Vida.
Judas Tadeo
Apóstol
GESH - 17/05/2014 - Vitória, ES - Brasil