¡Salve Jesús! ¡Salve nuestro amado Maestro Ramatis!
Margarida, durante muchas vidas nos arrastramos en caídas vertiginosas, comprometiendo nuestras almas, convirtiéndonos en tránsfugas de las Leyes Inmortales.
El Maestro Ramatis nos rescató de las profundidades de los "abismos infinitos de locura", restaurando nuestros cuerpos en harapos, nuestras almas delincuentes y deformadas.
Iniciamos entonces otro camino de renovación y progreso, una trayectoria aún llena de errores, pues hasta que nuestros espíritus se comprometieron verdaderamente con las Leyes Morales de la Vida, perdimos largos períodos, todo por nuestra cabezonería.
No obstante, cuando nos encontramos con Jesús, Él nos transformó al tocarnos en lo más profundo del alma, fortaleciendo así nuestro deseo de progreso; y todo aquel conocimiento, adquirido durante tantos milenios de estudio y equivocaciones desbordó nuestras almas, haciéndonos ver el pasado, el presente y e futuro que deseábamos.
En muchas encarnaciones estuvimos juntas: yo, América, y tú, Margarida: en el Antiguo Egipto, en Babilonia, en Caldea, en Inglaterra, en China; fueron muchas las encarnaciones, más próximas o más lejanas, en las que cada una cumplía con su programación. Formamos parte de la misma raíz de decaídos, y aquí estamos hermana, al final de un Ciclo Planetario deseando alcanzar la graduación que nuestro Maestro deseó para nosotras hace miles de años.
Margarida - ¿Quién habla?
R - América, tu hermana.
Margarida - Bienvenida Hermana. ¿quieres decir que anduvimos juntas, sufrimos también en la trayectoria de vida, durante muchos y muchos siglos?
América - Sí, tras los tormentos y las lágrimas vertidas, tuvimos inmensas alegrías, estudios y trabajos con aquellos que nos guían, nuestros Maestros adorados, que lo hacen todo por sus discípulos.
Planeamos existencias de trabajo y renovación, y ahora, en este momento, planeamos enfrentarnos a nuestro pasado, para expulsarlo definitivamente, a través del sacrificio, la renuncia y el trabajo con Jesús.
Nuestras almas renovadas tras arduas luchas, ciertamente alcanzarán la Tierra de Regeneración, pero antes, Margarida, tenemos una batalla que enfrentar.
Margarida - ¿Con la Bestia?
América - Sí, estamos comprometidas con ella.
Margarida - ¿Hermana, también vas a participar en esa lucha?
América - Ciertamente, nuestras enmarañadas vidas se comprometieron con ella, y por Jesús, debemos sacrificarnos y combatirla, arrancándola definitivamente do Planeta Terra.
Margarida - Si Dios quiere, puedes contar conmigo.
América - Nos hemos preparado en el plano astral, en entrenamientos cíclicos, pues la poderosa mente de la Bestia podrá arrastrar a aquel que no esté preparado para aproximarse a ella; tú, yo, y algunos otros pecadores, nos hemos esforzado al máximo para estar listos para el "gran combate"; nuestros Superiores nos dicen que ese día ya está muy cerca.
La Tierra está fallida y sin energía, y la humanidad completamente arrasada por los instintos, egoísmo, prepotencia y maldad.
América Paoliello Marques
GESH - 21/03/2014 - Psicofonía - Vitória, ES - Brasil
(Continua en el Mensaje Semanal 3238)