¡Salve Jesús!
¡Salve la Paz que nos trae!
Amigos, somos todos Siervos de Jesús. Entre hermanos que se aman no hay fronteras, barreras de color, raza o cultura, cuando verdaderamente unimos nuestras manos por un bien mayor: "La Paz".
El Mundo atraviesa una época de horror, de dolor y de miseria, por no reconocerse como hermanos.
Sentimos a Dios en nuestro corazón cuando perdonamos, amamos ofrecemos nuestro esfuerzo en "hacer al prójimo lo que nos gustaría que nos hiciese".
No obstante, desvirtuada esa "Máxima Divina", el prójimo pasa a ser el usurpador, el verdugo, el enemigo. ¿No es así como se comportan los seres en el exilio expiatorio?
Por lo tanto hermanos, al llegar a una Aldea Indígena, mirad a nuestros amigos indios, no como seres que dependen de la caridad ajena; miradlos como a vuestro prójimo, que también en rescate, necesita ser amado, respetado y comprendido en la simplicidad en la que viven.
Somos todos uno en Cristo.
Paz del Señor.
José de Anchieta
GESH - 15/06/2013 - Aldea Tres Palmeras - Aracruz, ES - Brasil