Margarida Carpes
Desde hace tiempo debemos a esta hermana unas palabras de aliento. Nuestra hermana Margarida es una flor que precisa ser regada, porque hace tiempo que el sol viene resecando la tierra a su alrededor, y día a día se contenta con el rocío que cae, cuando aprovechamos para rociar su espíritu con el refrigerio de la asistencia y del amor que nos ha solicitado. Durante sus horas de sueño la recogemos y hacemos que su espíritu se bañe en el bálsamo que la Espiritualidad puede dar a los que confían y creen en ella. Que no se sienta sola, desamparada, que por no poseer mediunidad no está apartada de nuestra influencia espiritual; al contrario, aprovechamos para indicarle, sin que lo perciba, el rumbo necesario para su evolución espiritual.
Que esta amiga pueda sentir que no está en el fenómeno mediúnico la capacidad de sintonizarse con nosotros, sino en el anhelo de paz al que las fuerzas del amor no se resisten, y desean manifestarse ávidamente a través de los espíritus que aman y sirven al Señor con fidelidad y dedicación. Deseamos verter en estas palabras todo el amor acumulado que sus oraciones y llamados provocan en nuestro espíritu. Reafirmamos, a través de este mensaje, que la cúpula vibratoria del plano espiritual de la Colonia del Gran Corazón vuelca sus irradiaciones directas sobre su espíritu. Que gradualmente se armonice con los objetivos de la obra que desarrollamos en la tierra brasileña; que se armonice con los hermanos con los que puede entrar en contacto, pero sobre todo, que vigile y controle la obra que el Señor le ha entregado.
Dígase de paso que no deseamos que nuestra hermana se crea incapaz de proseguir con su tarea sin apoyarse en alguien, porque nosotros solemos, desde épocas remotas, influir sobre los que amamos, en el sentido de creer en sí mismo; y recomendamos a nuestra hermana, amiga y discípula, que medite sobre la pequeña frase que está sobre la página del Eco ("Vengo a invitaros a que os hagáis patronos de vuestro propio progreso espiritual. Si no creéis en vosotros, quién lo hará? - Ramatis), y que fue colocada como un programa, no sólo para este grupo sino para todos los que aman al Señor, dentro de la misma tónica vibratoria en la que nos colocamos hace siglos. Este es un programa de trabajo que es como un camino recto que conduce al Señor. Que Margarida, en cuanto pueda leer nuestro mensaje, pueda sentirse como la flor que al nacer o al ponerse el sol, se abre a la belleza del Universo y siente, simultáneamente, que el jardinero se aproxima con el chorro refrescante de agua que baña las flores, y que puede bañarse en toda la pureza de las vibraciones del amor infinito, que viene de todas las partes del Universo. Que nuestra Margarida se temple, se reajuste y continúe creciendo en dirección al sol de la vida espiritual.
No tenemos ninguna recomendación especial que hacerle, porque deseamos desarrollar en ella una confianza a través del canal de la intuición. Que se ligue a nosotros en sus horas de sueño, y despertará con la certeza del camino que debe seguir, para encontrar al Señor.
Ramatis
1973
Margarida,
Mientras Ramatis decía estas últimas palabras, lanzaba una imagen que fue vista por todos los del grupo: una margarita (flor) que al ser bañada por el agua pura, se volvía hacia el sol y crecía hasta el punto de transformarse en un girasol.
Con esta imagen deseo fijar el mensaje de que, a través del esfuerzo sincero, puedes ser capaz de captar fielmente la inspiración del Plano Espiritual, pues ellos sólo esperan de nosotros esta actitud...
América
1973