Saludos amistosos os traemos desde las estrellas.
El tiempo de la Tierra es corto, como podéis constatar. Los acontecimientos confirman las predicciones que os hicimos hace un tiempo. Nuevamente venimos hasta vosotros para renovar los votos de trabajo, renovando también los lazos de amistad que nos unen en esta familia espiritual.
El trabajo redentor se extiende a nuestro alcance. Muchos son los llamados, pero pocos pueden ser escogidos para servir, pues muchos están pocos preparados y otros están dispersos por los intereses frívolos de la materia.
La paz, el Amor sincero, la fraternidad entre los hombres, no son una mercancía de valor, por lo tanto no moviliza las fuerzas de los habitantes de este Planeta, que todo lo podrían cambiar si les fuese dada la visión espiritual que nosotros tenemos del Planeta. Sus energías se acaban rápidamente.
Todos los Orbes poseen una carga energética semejante a la carga vital de los seres vivos. Al final de un Ciclo Planetario, esa carga de energía se acaba y otra comienza a formarse, renovando las fuerzas vitales de dicho mundo, indirectamente preparando la cuna para una nueva humanidad que se irá a desarrollar allí. Así también sucede con nuestra querida Tierra. Está haciendo los últimos esfuerzos agotadores al final de su ciclo, pero en el interior, en su esencia, una nueva carga se prepara para eclosionar.
Solamente los seres humanos con afinidad vibratoria con la nueva esencia de la Tierra, serán capaces de habitarla, poniéndose en pie, para trabajar en la construcción de edificios que albergarán una nueva raza, el nuevo pueblo. Las diferencias serán notables, puesto que en la Nueva Tierra ya no habrá un clima tan extremo ni el sufrimiento y dolor actual de la Tierra presente.
Ya no habrá violencia en la perpetuación de la vida, y todos serán invitados por el Padre Mayor a colaborar con la existencia del conjunto, dando no de su cuerpo, sino de su esfuerzo en la cooperación conjunta, para mantener los ciclos de la vida planetaria.
Mucha agua, cristal líquido, que estará a vuestra disposición y será el principal alimento de los seres, habitantes del nuevo planeta, de la Tierra renovada.
Desde el sol, una fuerte e intensa luz renovará los ciclos, sosteniendo el equilibrio químico de manutención para la vida.
Despreocupados por la supervivencia en las luchas constantes, las personas podrán dedicarse a la regeneración de sus almas, visando un futuro de ascensión angélica.
Esta es la Tierra que os espera, mansa y serena, muy distinta en todo a la que hoy agoniza. No obstante, hasta que la alcancéis, muchas lágrimas serán vertidas, pues cada vez más se irán separando y distanciando los corazones humanos, así como cada nuevo día las criaturas se reconocerán menos como humanos.
La fuerza animal habita entre vosotros, dominando a muchos seres y a muchos más que dominará, puesto que se entregan voluntariamente al servicio de la Bestia, liberando los instintos sin control y las emociones desajustadas. Son mentes guiadas por la materia. La mente humana es una creación elevada y sin embargo los seres humanos no alcanzarán el esplendor de esta creación divina.
La evolución os ha llevado a condiciones de elevada capacidad mental, pero no para que os subyuguéis a los instintos y las pasiones, sino para dominarlos y guiarlos de manera adecuada, utilizando su fuerza propulsora en el progreso de la propia alma.
La gran mayoría no ha alcanzado el propósito inicial y ahora se encuentra completamente dominada por sus propias pasiones. Las formas-pensamiento, producidas por las repetidas compulsiones emocionales, cobran vida y fuerza, alimentadas por el campo astral, bañado en fuerzas negativas, cuyas polaridades ya no encuentran posibilidades de reversión.
Aquellos que, voluntariamente se arrastran en ese campo de existencia animalesca, difícilmente podrán ser rescatados, pues están fuertemente atascados en las Fuerzas Retrógradas existentes en este planeta. Serán, inevitablemente arrastrados por el magnetismo del Astro Higienizador que velozmente se aproxima hacia vosotros.
El astro no se chocará con la Tierra como muchos piensan, sin embargo, su paso provocará una gran perturbación, limpiando la superficie del planeta. Retirará el campo del magnetismo inferior que lo recubre, cargando junto a sí a todos los espíritus sintonizados con su fuerza. Antes de eso, nosotros y vosotros recogeremos a los hermanos anhelantes de cambio, que crean en la existencia de una vida por encima de las sensaciones terrenas, en una vida desprovista de los intereses inmediatos y entregada a actividades espirituales, porque el espíritu es eterno.
En nuestra nave ya detectamos que la frecuencia vibratoria de los seres en esta franja positiva es bien menor que la prevista inicialmente.
El Planeta está saturado de entidades perversas y estas influencian inmensamente a aquellos que aún no se han definido. Los que ya escogieron el camino a seguir actualmente encuentran dificultades en avanzar, en medio de la muchedumbre enfurecida. Mientras tanto, me dirijo, no solo a este Grupo, sino a todos nuestros Hermanos Trabajadores de la Luz, presentes en el planeta, que debéis redoblar esfuerzos en el trabajo de superación de las dificultades, para que un mayor número de hermanos confundidos aún puedan despertar y engrosar las filas de los Trabajadores y Guerreros de la Luz.
En todas partes se esparcen "trampas". Trampas Negras que buscan capturar a los Trabajadores del Ben; pero también hay muchas Trampas de Luz que buscan capturar y deportar espíritus tenebrosos, especialmente los "líderes" que incitan a la violencia. Más y más el desorden instalado en los campos de batalla del Planeta favorece la subida de líderes altamente preparados, y su convivencia entre vosotros agravará inmensamente la situación de vuestra sociedad. Son espíritus que carecen de cualquier vibración humana superior; fríos y calculadores, cuyo único objetivo fijado en su mente es: destruir a las Fuerzas de la Luz; y harán de todo para alcanzar a los trabajadores, pues esta es la finalidad.
Además de la precaución, todos vosotros, trabajadores amados, Hijos de la Luz, deberéis dedicaros en cuerpo y alma a vuestras tareas espirituales, entregándoos en las Manos del Padre, aceptando con resignación todo y cualquier dolor o sufrimiento que os sea infringido. Todas las armas serán utilizadas con la intención de detener vuestro paso. Una vez más, resalto que me dirijo a todos los Hijos Amados de Cristo que trabajan en el nombre de la Luz y no apenas a este Grupo.
Cuanto más suenen las trompetas de guerra, más deberéis alertar a aquellos que os rodean, con amor incondicional. El amor que no espera nada a cambio y es libre para continuar, aunque los amados no deseen seguir con vosotros. Es cierto que muchos se preguntarán: ¿Dejar atrás a aquellos que amamos? Y os diremos que progresar es lo acertado, pues esta es la Ley.
Cada uno posee libertad para elegir. Es necesario esclarecer y orientar, pero no es obligatorio retrasar el paso, pues esta vez no se trata de una encarnación común como ya hubo tantas a lo largo de 28 mil años de ciclo planetario. La de este momento que vivís "es una encarnación clave", de definición espiritual; por lo tanto, debe ser encarada como tal. La decisión realizada en este tiempo no solo repercutirá en la próxima encarnación, sino en el conjunto de la humanidad a la que fueron encaminadas las criaturas que hicieron sus elecciones. Por lo tanto, esta encarnación es diferente. Para muchos aún no está claro este asunto, pues creyendo, a través de los preceptos doctrinarios estancados en el tiempo, que una encarnación será sucedida por otra de igual peso y medida, se olvidan, o nunca supieron, que este ciclo se termina y se abrirá uno nuevo, con características diversas a las de hoy.
No os importéis con los que se ríen de vosotros, con el descrédito de la mayoría, aunque piensen que es una locura estas manifestaciones que os traemos. El tiempo, cada vez más rápido, poco a poco irá comprobando cada una de las afirmaciones.
Para el trabajador atento, cuya fe es mayor que su razón y camina lado a lado con ella, no hay necesidad de comprobaciones y sus pasos están determinados por las palabras amigas que van orientando el camino.
A los que esperan las comprobaciones para después definir el camino a seguir, tal vez sea demasiado tarde, pues ante ellos podrá verse deshecho por las explosiones que de ahora en adelante se darán, provocadas por los seres humanos, a través de las bombas o por la propia Naturaleza, a través de los choques de las placas tectónicas y de la fuerza volcánica.
Vuestro Planeta entra en el ciclo final, agonizando para morir y renacer.
Que Jesús, infinitamente bueno y justo, guíe nuestros pasos en el trabajo amigo.
Os dejo en la paz, pero permanezco con vosotros en el amor.
Comandante Yury
GESH - 27/07/2006 - Mensaje Psicofónico - Vitória, ES - Brasil