Hijos amados, aquí me encuentro entre vosotros, como si estuviese con vosotros en la materia.
En la Tierra estuve para recibir en mi vientre al Hijo Adorado, sin conocer su potencial angélico, sin recordar toda la programación preestablecida antes de mi encarnación.
Sufrí, como todas las madres de hoy sufren, la pérdida de un hijo inocente. Lágrimas vertí inconformada, pero con la consciencia intacta, por saber que cumplí mi deber de madre cuidadora, procurando atender todas las necesidades materiales del "grupo reunido" por los lazos consanguíneos.
Siempre entregada a mi fe, procuré actuar de conformidad con las Leyes de la época, amando a Dios sobre todas las cosas y haciendo al prójimo aquello que, dentro de mis parcas posibilidades, podía hacer.
Pasado el tiempo, también abandoné la Tierra como es natural para todas las criaturas que se encuentran en el plano físico. En el plano espiritual donde me encuentro, sigo trabajando, ahora conociendo toda la historia del Adorado Jesús y compartiendo con Él el deseo de ayudar a la humanidad terrena.
Poco conocéis de las tareas realizadas en el plano invisible por todos los hermanos que despiertan la consciencia y poseen condiciones elevadas de ayudar en el nombre de Jesús. Lo que conocéis es una pequeña realidad de todo lo que ocurre bajo el velo invisible.
Otrora, me manifesté ante tres niños bajo la forma en la que podían reconocerme, como la madre de Jesús. Ante ellas, en un lenguaje que pudiesen asimilar y retener en su memoria física y espiritual, relaté el Plan Divino para esta humanidad.
Avanzando un poco, les revelé que muchos son los Seres Evolucionados en el Reino de Dios que procuran auxiliar a los pequeños, como los hermanos terrenos, para traspasar la fase de sufrimiento y alcanzar la renovación.
Les dije que Seres Evolucionados llegados en Naves Espaciales, llegarían en el momento de grandes disturbios planetarios, para ayudar a las criaturas de la Tierra a superar los momentos dramáticos del Juicio Final.
Les revelé que hay vida en el Interior de la Tierra, y que el plano físico es apenas una fase transitoria para que las almas evolucionen; que en un mismo Planeta habitan almas de varios grados evolutivos, y que dentro de la Tierra viven muchas criaturas, también de variados grados de evolución, de los más elevados a los más primitivos. Que todos nosotros somos una gran Familia Universal, hijos de un único Padre Creador No creado.
Las almas infantiles aceptaron mis palabras naturalmente; comprendieron, dentro de sus conocimientos infantiles, y transmitieron fielmente aquello que les dije.
Infelizmente, la criatura humana desprovista de conocimiento y de sentimientos elevados, traicionándose a sí misma y a la programación establecida para la humanidad, tergiversaron mis palabras y las transformaron en "misterios opresores", para subyugar y seducir a las masas humanas.
Revelé que el mundo transitorio de la Tierra pasará por un intenso caos, cuando el Juicio Final se manifieste, y que conociendo las realidades futuras hace mucho anunciadas por Profetas, las que cuenta la historia, los dirigentes humanos pudiesen alertar a sus hijos y estos a sus hijos del futuro, para que hoy mis hermanos, cuando las transformaciones galopantes de la Tierra sofocada por las agresiones humanas, que reacciona para cambiar a su dimensión, y que esta humanidad pueda transformarse también.
Como otrora, permanecen ignorantes y engañados, masacrando al hermano de humanidad, tergiversando el Evangelio de Cristo, distribuyendo violencia, guerra, horrores.
Vengo hasta vosotros, hijos Míos, a suplicar en el nombre de Dios, que cada uno haga su propio esfuerzo para recordar las Lecciones de Amor del Divino Maestro y atiendan la llamada de transformación de la Ley del Progreso.
Atenuad las faltas que cometisteis solamente a través del enfrentamiento de las duras pruebas del Apocalipsis, que se manifiesta en este momento sobre la Tierra.
Amad y perdonad al hermano que camina junto a vosotros en la jornada terrenal.
Esparcid la esperanza un Nuevo Mundo.
No juzguéis las faltas ajenas con tanta severidad, sino esclareced a todos que existe la oportunidad para la transformación. Aquellos que permanezcan en el error responderán por sus acciones, aquellos que van contra las Leyes Divinas, antagónicas al Bien, y que ya están siendo enviados hacia otros Orbes, distribuidos por el Universo, para continuar con nuevas oportunidades de transformación.
Haced, cada uno, el esfuerzo por mantenerse a la diestra de Cristo.
Amad, perdonad a todos.
Es lo que vengo a traeros en esta linda tarde.
Reconoced, cada uno de vosotros, los propios errores, procurando transformarlos en virtudes.
Amparad y orientad a vuestros hijos, para que vean los desequilibrios y las deformaciones morales que asolan la Tierra. Encended en el corazón la Llama de la Verdad, para que podáis escoger el camino del Progreso.
Las deformidades del alma, transformadas en banquete material en las acciones humanas, devastan la Tierra como un vendaval destructor. No obstante, sed vosotros, cada uno de los aquí presentes, hermanos Míos, aquellos que combaten la locura a través de la práctica del amor y la caridad.
Amad, perdonad, trabajad en el nombre del Divino Maestro Jesús. Él, que a todos nos guía amorosamente.
Os dejo en Su Presencia, Camino, Verdad y Vida.
María de Nazareth
Madre de Jesús
GESJ - 07/05/2011 - Vitória, ES - Brasil
Nota: Mensaje extraído de la Divulgación 61.