Continuación del Mensaje Semanal 3506.
Ahora, pasemos al diálogo:
Transcurrió como tantos otros diálogos que ya tuvimos con Jefes de Falanges Tenebrosas; imperando la serenidad y el respeto mutuo, sin embargo sin miedo, sin bajar la guardia y sin ceder un milímetro siquiera en nuestra creencia y convicciones. Guerra es guerra y el seguidor del Cordero, como peyorativamente ellos nos llaman, en un encuentro de ese porte no puede acobardarse ni titubear frente al enemigo. En este caso, nuestra conversación que no fue grabada, tomó un rumbo extraño, diferente de todo lo que ya me aconteciera en el trabajo mediúmnico.
Fue más o menos así:
Dialogábamos con dos buenos luchadores, uno procurando el punto flaco del otro para derrumbarlo. De mi parte, derrumbarlo en el sentido de ser atraído hacia la Senda de Jesús. A su vez, el adversario del Bien se valía de su conocimiento profundo en relación a las flaquezas humanas e intentaba desmoralizarnos. Alegaba que Jesús fue un perdedor, un cobarde por haberse dejado crucificar, por tanto, no merecía ser el Gobernador Espiritual del Planeta. Alegaba que la Tierra está poblada por "hombres" y por eso les compete a "ellos" gobernarla, pues la mayoría de los humanos son portadores de los mismos vicios y defectos que ellos y disfrutan de los mismos placeres, por tanto, el Mundo pertenece a las Tinieblas y no a la Luz.
A cierta altura del diálogo me dice que le gustaría mucho ajustar cuentas con "alguien de la Luz" (pero no dijo el nombre), sosteniendo un duelo. Caso él perdiera se pasaría hacia nuestro lado.
No sé si estaba siendo sincero en cuanto a cambiar de vida si perdiera, pero sentí que hablaba la verdad en cuanto al duelo. Le prometí ayudarlo sin tener la certeza si el evento acontecería. De cualquier manera, si el Ser de Luz aceptara el desafío yo sabía que nuestro hermanito rebelde perdería, pues la Fuerza Mayor es la de la Luz. Y en esa línea de pensamiento evalué cuán importante sería en esa fase aguda de Transición Planetaria, traer hacia nuestras filas un compañero como él, conocedor profundo de las Leyes que rigen la naturaleza, valeroso, mente firme y voluntad fuerte y decidida.
¿Ya pensaron, si toda esa experiencia al servicio del Mal fuese aprovechada en la senda del Bien?
Me acordé de Saulo de Tarso que con la misma voluntad férrea que propagaba los Principios de la Ley Judaica, llegando a la crueldad, pasó a difundir y defender la Buena Nueva traída por el Maestro Jesús, que él ni siquiera llegó a conocer en vida, con el mismo vigor y con la misma tenacidad.
Y fue Aquel Nazareno, Quien Lo tocó curándolo de las cegueras: del cuerpo y del alma.
A partir de este párrafo ustedes leerán la declaración del médium que incorporó a aquel Jefe.
Palabras del Canal o médium:
Lunes, 14 de enero de 1997.
- Recibimos la visita de un espíritu que dirigió el desvarío en una casa de detención de menores de Río de Janeiro (Isla del Gobernador). Él fue traído dominado, pero sin revuelta. Me extrañó esa actitud, sin embargo más tarde entendí que de cierta manera él quería forzar una situación, o sea, llegar hasta nosotros.
Sentí por sus vibraciones que poseía un inmenso poder en el mal.
Conversó con la presidente de la Casa (Doña Margarida), que de cierta manera ignoraba quien realmente era y mucho menos sobre su camuflada intención. El escuchó todo impasible, pero a cierta altura dijo que sabía todo sobre lo que ella decía y hasta más. Y que aun así no le interesaba detener su modo de vida o regresar al punto donde había comenzado.
Varias veces fue alertado para cambiar mientras hubiera tiempo, pero él respondía que no le interesaba. Al final dijo que sólo aceptaría detenerse dado caso fuera vencido en un combate. Fue entonces cuando entendí que tal vez estuviera en la rebelión dentro del presidio para provocar su propia detención, pues como Jefe podría comandar a sus subordinados de afuera, sin siquiera exponerse. Si entró y se quedó es porque quería enviar un recado a "alguien". Hubo un instante en que me sentí inducido a dar un puñetazo en mi propio rostro y no sabía que era él quien provocaba tal rabia en ese momento. En su pensamiento junto al mío visualicé lo ridículo de aquella situación, porque estando él incorporado el rostro abofeteado sería de él mismo. En segundo lugar, él estaba todo el tiempo esforzándose para parecer calmo y poderoso y un segundo de flaqueza podría revelar su fragilidad y la desesperación contenida hasta aquel momento, pues sabía que estaba preso.
Jamás incorporé a alguien con tanta frialdad en el corazón. Profundo conocedor del asunto de la "Transición" que la Tierra vive y con un conocimiento amplísimo, diría casi específico sobre las actividades de los extraterrestres en el momento actual, no había más sentido en conversar con él, perdiendo el tiempo. Fui, como médium, dejando que mi cuerpo sea cubierto por una leve somnolencia, mientras la adoctrinadora hacía su oración. Después lo vi siendo llevado, como sedado, hacia algún lugar en nuestro espacio astral.
En la segunda etapa de los trabajos de aquella noche vi una asamblea compuesta de más o menos treinta personas en algún lugar del espacio. Ellos conversaban sobre el caso y estaban por decidir cómo sería el combate y quien enfrentaría a nuestro infeliz amigo. Sentí la presencia de Ashtar Sheran en aquella asamblea.
En la tercera fase, vi un gran campo circular con la mitad completamente iluminada, y la otra completamente envuelta en densa sombra. En la parte central, bajo la luz había alguien de pie, pero no reconocí quien era pues lo veía como si estuviera a la distancia. Atrás de él estaban otros seres que tampoco conocía, pero sabía que eran espíritus que conocían y amaban al desafiante de las tinieblas y que habían sido retirados de sus tareas, convocados especialmente para aquel momento especial. Todos ellos estaban envueltos en halos de Luz. Una pequeña multitud bajo las sombras estaba en la otra mitad del campo circular. Llegaron entonces 3 enfermeros y entregaron al desafiante, acostado en una litera que se deslizaba silenciosamente. Entendí de inmediato que el desafío fue aceptado. Tuve la leve intuición de cómo sería, pero no tenía la seguridad de lo que sucedería.
El desafío partió de las tinieblas, por eso el desafiante no tendría derecho a escoger las armas, porque él no había impuesto condición alguna. El trabajo de la noche en nuestro Grupo terminó y la concentración mediúmnica también, por lo que no vi nada más. Al final de la reunión entonces pedí mentalmente al Equipo Espiritual del Grupo que si fuera posible me gustaría saber lo que acontecería en el encuentro que ví fuera organizado.
Fui a casa y al acostarme pedí permiso para estar en cuerpo astral en el lugar del encuentro. Fue cuando "alguien" entonces me dijo que el trabajo de aquella noche era un trabajo poco común, donde no sería posible la presencia de seres de la luz que aún no hubieran alcanzado determinado nivel mínimo en la escala evolutiva, pues esto podría echar todo a perder. En aquel espacio no había lugar para seres neutros, o en escala intermedia entra luz y tinieblas. Yo no podría quedar del lado de la luz pues no había alcanzado cierto grado de evolución. Tampoco podría quedar del lado de las Tinieblas, pues no era uno de ellos y ni en el medio, pues habría el riesgo de ser succionado por el fuerte magnetismo de las fuerzas densas. Siendo así, no podría estar presente en el encuentro, pero, posteriormente, sabría todo lo que ocurriría en aquel raro encuentro.
GER - Janeiro de 1997 - Vitória, ES - Brasil
Continúa en el Mensaje Semanal 3508.