No ahorren esfuerzos para liberarse y eliminar sus aristas.
El discípulo solamente alcanza un nuevo horizonte evolutivo cuando alcanza el dominio de su ego.
No se olviden de los votos de su meta y de los votos hechos al Maestro.
Cada ser que camina rumbo a la ascensión espiritual está luchando y prestando cuentas de sus actitudes y acciones.
En sus acciones están impresas las marcas de su grado vibratorio.
El conocimiento nos es ofrecido, pero las actitudes resultantes de su uso son debidamente contabilizadas en nuestro registro kármico.
Esfórcense para superar las impurezas que manchan sus espíritus. Limpien sus cuerpos y dejen elevar sus almas.
Paz siempre.
Amon
GESH - Chapada Diamantina - 1998