Bendito sea aquel que trabaja.
Hermanos, se demora el hombre sobre la Tierra al procurar felicidad vacía. En busca de la idea concebida en la ilusión de la material, desperdicia oportunidades reales, que constituyen ladrillos con los cuales, pudieran edificar la felicidad anhelada.
Ustedes, que son siervos de Jesús no dejen desperdiciar frente a ustedes, la oportunidad bendita del servicio y cuanto pudieran dediquen su tiempo al concurso del Socorro fraternista, al apoyo moral, pasando por las lecciones del Evangelio de Jesús. Trabajen, pues sólo en la labor dedicado y desprovisto de intereses mesquinos, desatan nuestro lado obscuro, existente por fuerza de la ignorancia en el pasado.
En cuanto trabajen, la felicidad se acerca a ustedes.
Salve Jesús.
Hermano Francisco
GESH - 02/09/2002 - Reunión de Directoria - Vitória, ES - Brasil