La vida no se inicia ni termina en este planeta Tierra. Cuando el raciocinio despierta para esta realidad, el hombre lo comprenderá, levantando los ojos al universo donde hay vida evolutiva y dinámica en todas las dimensiones desconocidas por él y se postrará humilde ante la grandeza del Creador.
La humanidad terrena despierta con parsimonia, lentamente, llegando a la transición programada desde hace billones de años, aún en el jardín de la infancia del raciocinio acerca del Creador.
Laboriosas Mentes trabajan por su progreso, acelerado por el dolor; sin embargo, estacionados en el error, vienen recorriendo las correderas del tiempo, negligentes y ociosos.
Las Mentes que conducen su destino de cerca, conducen también las manos de los Jardineros que les trajeron al planeta. Ellos les buscarán en el momento exacto, conduciéndolos a otros puntos del universo para iniciar nuevamente las jornadas de progreso que neglicenciaron.
No pueden lamentarse, pues las oportunidades ofrecidas fueron muchas y justas.
Fueron esclavizados por la materia y por ella ustedes perdieron.
¡Despierten! ¡Despierten, hermanos!
Un Instructor de Casa
GESH - 22/10/2004 - Vitória, ES - Brasil