No se preocupen por el mañana, pues es seguro que el sol saldrá y glorificará bendiciendo a las criaturas del Padre.
Los pájaros volarán los cielos y los inundarán con sus cánticos sublimes.
Las plantas responderán al viento curvándose a su toque sutil. Los animales estarán alertas a los acontecimientos y despreocupados pasarán sus días en la Paz y tranquilidad de lo Alto.
Los lirios no tejen, pero sus vestimentas son de luz y pureza. Ustedes también deben prepararse para el nuevo amanecer.
Calmen sus sentidos y escuchen los sonidos de la eternidad celestial.
Calmen sus mentes y escuchen los consejos de los instructores celestiales. Dios les habla en todo momento señalándoles los peligros y deben estar atentos a los mensajes de alerta identificando la voz del Padre en todo lo que les rodea.
El mar, consejero y buen oyente, trae noticias de toda la Tierra y lleva esperanzas a todos. Ejemplo vivo de la humildad, ha sido maltratado, invadido y contaminado; aún así se ofrece por entero a ustedes.
La voz del Universo llama a sus discípulos y participarán del Gran Momento.
Que cuando el Universo dé el llamado a los Guerreros para la Gran Batalla, éstos puedan decir "presente".
Que puedan decir sí, cuando se dé la llamada de los justos hacia el reino del Padre.
Que puedan servir, obedientes a la voluntad del Padre.
Que puedan ser instrumentos de Luz y Paz, cubriendo de Unión donde la discordia se establezca, perdón donde el rencor se implante y amor donde el odio se interne.
Hermano Francisco (Francisco de Asis), el 06/04/2003
GESH, Vitória (ES), Brasil