El momento de la Tierra es de alerta y de vigilancia.
Reverberan, en el espacio, ondas de odio y de venganza. Los corazones, ennegrecidos por el hastío material, se unen a las mentes tenebrosas del plano invisible, procurando llevar, para el plano físico, destrucción, sufrimiento, caos.
El Ejército de Cristo, en posición de defensa y de lucha, ocupa sus puestos por todo el planeta, concentrando refuerzos en los lugares donde los “comandos bestiales” procuran herir más profundamente a la Tierra y a la humanidad.
Que puedan unirse, en oración, las mentes de los Servidores de Cristo y de aquellos que, vistiendo la túnica carnal, permanecen con las mentes conectadas a los planos superiores.
Hermanos, las colectividades humanas chocan en la lucha permanente de víctimas y victimarios, Luz y Tinieblas. Sin embargo, hacemos un llamado a todos, de los dos campos de batalla, que dejen el alma eterna vibrar en sentimientos de renovación, pues se aproximan más y más, transformaciones profundas en la estructura planetaria que estremecerán la sociedad en un Nuevo Orden.
Aquellos que permanezcan refractarios al mandato de Dios, sufrirán el golpe en su alma inmortal, pues serán transferidos de orbe, para reiniciar nuevos combates, en cuerpos primitivos, donde el intelecto rudimentario desbastará sus almas perversas.
La Tierra, planeta divino, no sucumbirá a la fuerza vigorosa del mal que intenta destruirlo.
Desde lo Alto, vibrante de amor, el Padre Amoroso envía a Sus tutelados, jerarquías elevadas de Seres de Luz, para mantener la Ley del Progreso activa y vibrante en la transformación del planeta.
El libre albedrío gobierna vuestras acciones; sin embargo, las Leyes Universales de Dios rigen el destino de los seres y de los mundos.
Tened compasión y amor en vuestros corazones, porque ha llegado el momento de elegir vuestro destino final, en la transformación del planeta.
El dolor y el sufrimiento, enfrentados con fe y resignación, os conducirán al progreso ascensional; por el contrario, el dolor y el sufrimiento, transformados en rebeldía y rebelión, os enviarán al exilio.
¡Hermanos de la Tierra, atentos para la hora planetaria! El Cristo Jesús llama a todos los que habitan el hermoso planeta azul a tomar sus cruces y detonar en sus almas los dispositivos de la voluntad de cambio, para contribuir con el bien y alcanzar el progreso espiritual.
Ninguna criatura está desprovista de la protección divina, sin embargo, para alcanzar la Tierra Regenerada, deberéis vibrar más allá de la densidad de las colectividades, más allá de la densidad de la humanidad decadente.
Vuestro guion es el amor, y Jesús es amor. Sólo Él es Camino, Verdad y Vida, que proporcionará liberación para vuestras almas.
En todos los cuadrantes planetarios, Su amor vibra intensamente para tocar los corazones de los hermanos de la Tierra. Su espíritu magnánimo desea liberar al mayor número de almas, conduciéndolas al redil de Su corazón, a través de Su yugo manso, elevándolas al Reino de Dios.
Vibrad en el amor y el amor os conducirá a la renovación.
Akhenaton, con vosotros.
¡Salve, Jesús!
Akhenaton
GESH – 24/09/2022 – Vigilia Piedra Azul, ES – Brasil