Vine estar con ustedes, Hijos Míos, para el trabajo redentor de sus almas.
Enciendan a la Luz de la esperanza en los corazones sin esperanza.
Sustituyan las tinieblas por la Luz que redime.
Láncense a la labor constructiva sin miedo, pues la Luz ha de brillar con más intensidad en los corazones de los mansos que oyeron los ecos de lo Alto y en las más laboriosas e incansables que luchan por la implantación del Reino de Dios en la Tierra.
Socorran y amparen al prójimo carente, pero también levanten su espada de luz y atraviecen el corazón del hermano ignorante de las tinieblas para que también él vea la Luz y prosiga la marcha interrumpida de la ascensión espiritual.
La paz les dejo.
Jesús
14/05/2004
Veo al Dr. Bezerra de Menezes con un gran equipo de médicos y enfermeros prestando asitencia aquí en el Grupo Espírita Siervos de Jesús (GESJ) a hermanos muy densos y deformados. Algunos pacientes estaban adormecidos y otros agitados. Los trabajadores de la Senda del Bien se unen por la defensa de la Bandera del Cristo.