Hermanos, amigos y queridos.
¡Salve la Luz Crística!
El apego material y el miedo a la murte son, ciertamente, grandes obstáculos al proceso desencarnatorio.
La gran preocupación del ser encarnado, del cristiano aprendiz del bien y del camino evolutivo, debe ser la renovación diaria y contínua.
Procurar superarse a cada día, a cada actitud, es la señal dirigida al Padre con el intento y empeño del crecimiento real y oportuno de cada uno.
Cual padre terreno, Dios Padre Soberano siente tambén satisfacción de constatar la evolución de cada hijo, desde el más pequeñito al más evolucionado.
Todos, indistintamente, a los ojos del Padre, deberán seguir las huellas del camino del bien, de la caridad, del amor y de la justicia
Y retornando al asunto del la charla en pauta hoy les esclarecemos: cremación es apenas una forma de elección personal de dar fin a los despojos carnales de un cuerpo que les fue útil para una misión.
Si el viento va a consumir las cenizas de ese cuerpo o si el mismo va a ser consumido por micro o macro organismos propios de la tierra, no importa
Concentren su energía, disciplinen su mente y sigan un único camino: el camino que lleva al Padre, donde se hace necesario y preciso como bagaje para esos caminante: el trabajo, la buena voluntad, la renovación íntima, la fe verdadera y la confianza total en los designios del Padre Mayor.
Estudien y crezcan, con cariño,
Hermana Dulce
GESJ - 09/11/2004 - Vitória, ES - Brasil