Hermanas.
Salve la Luz.
En esta tarde de verano en la Tierra bendita de Brasil, venimos con grata alegría a festejar el aniversario del Grupo y venimos así de pronto, a decir que todo lo que se construyó en el altar del corazón, jamás es en vano.
Dedicación, amor, trabajo, confianza y alegría fueron los materiales que entraron en la arquitectura de esta Casa. No levantada por casualidad por la sierva Margarida.
Otros planes la vieron como la simple Casa Espírita que la Excelsa Luz bendice.
Siendo así, queridos amigos, a través de estas palabras les afirmamos sin reservas: todos aquellos que quisieran seguirla, carguen su cruz y háganlo. Nadie atente contra la Casa del Padre.
Pasan los hombres, sigue la vida. Crecen los desafíos que el hombre planta en la tierra.
Sigan firmes, trabajando, Jesús las está guiando.
Ismael
GESH - 21/12/2004- Vitória, ES - Brasil