Videncia:
Regresé a una vida anterior, en la época en la que nuestro Maestro Jesús estuvo encarnado. Yo debía tener, aproximadamente, 25 años y estaba encarnada como hombre.
Nuestro Dulce Rabí de Galilea estaba dando el "Sermón de la Montaña". A su alrededor había hombres, mujeres, niños, y ancianos. Todos atentos a sus enseñanzas.
Recuerdo que Le escuchaba medio hipnotizada por Sus palabras que eran incisivas, y sin embargo dulces y amorosas.
Según pude notar con esta videncia, en aquella época, yo creía que Jesús era un "Rey", o un gran Líder, que libertaría al pueblo judío del yugo romano, y que, salvándonos, nos concedería la "Tierra Prometida" por el Señor.
Decidí, que desde aquel día, Le seguiría allá donde fuera, y que sería su "fiel escudero". De ciudad en ciudad acompañaban a nuestro Mesías, sus Apóstoles, así como otros admiradores y seguidores. No obstante, no asimilaban el verdadero significado de Su venida a la Tierra.
Tan poco comprendí, que cuando Jesús fue crucificado en el Calvario, me quedé atónito, incrédulo e indignado.
Una sucesión de preguntas pasaban por mi mente, tales como:
¿"Cómo pode ser, que Rey muera crucificado?... Él decía que el Hijo de Dios y iríamos a habitar el Reino de los Cielos! ¿Cómo ha dejado que esto ocurriera?... ¿Dónde está Su poder ? ¿Dónde está Su ejército?... ¿Es que no va a hacer nada para detener a los romanos?"
En respuesta a mi rebeldía e indagaciones, cuando asistía al Drama del Calvario, en lo alto del Gólgota, escuché estas dulces palabras del Maestro Nazareno: "Padre, perdónales porque no saben lo que hacen."
GESH - 09/05/2009 - Festival de Wesak - Playa Grande, Fundão, ES - Brasil