Hermanos,
¡Que la paz del Señor cobije nuestra alma!
Tenebrosos caminos nos esperan en los abismos. Habitantes de las sombras se levantan comandados por la mente desequilibrada de la Bestia del Apocalipsis.
Os adentráis en una zona tortuosa y vuestros pasos fluctúan por entre la neblina cenicienta que recubre el ambiente.
El grado de proximidad al que os encontráis de la Bestia es tal que vuestra vida física corre un gran riesgo; por lo tanto, es necesario que cuidéis con atención vuestros pensamientos, palabras y actos.
Vuestra situación se vuelve más delicada en la medida en la que os acercáis a la Bestia. Vuestro espíritu también ha de ser cada vez más sutil, evitando la influencia negativa de las densas vibraciones que emanan desde aquellas regiones en vuestra dirección.
Vuestros cuerpos, revestidos con filtros poderosos son protegidos, no obstante, vuestra condición como encarnados os somete a una gran fragilidad ante las "poderosas fuerzas negativas" que emanan de la "Criatura". Que el coraje y la determinación permanezcan en vuestro interior.
Tened fe en Dios, pues es Su Fuerza la que nos guía en el descenso al corazón del abismo. Redoblad vuestra vigilancia en igual medida en la que aumenta el asedio malévolo de los súbditos de la "Fiera" en la superficie de la Tierra, pues cuanto más perturbados los seres humanos, más desorientados están y más inestables emocionalmente. Cuanto más debilitada esté vuestra fe, más fácilmente se adentrarán en vuestra vida los "seres negativos", súbditos de la Bestia.
Para aquellos que no creen, nuestras palabras no representan nada; pero para vosotros, cuya fe crece más y más con cada tarea, es un aviso amigo y una alerta amorosa designada por las Huestes de Luz. Esta semana recibiréis la indeseable visita del buitre que ronda, sobrevolando los recónditos del abismo en busca de los "restos" de aquellos individuos que son arrastrados por la fiera. Contra él lucharéis.
Es la primera señal que recibiréis de la fuerte aproximación del "hediondo Ser". Coraje, fe y determinación en la victoria con la que conquistaréis la libertad para enfrentar el ataque contra vosotras.
Si deseáis formular alguna pregunta, estoy aquí para serviros.
- Lo primero, me gustaría saber quién nos habla.
- Soy Atafon.
-¡ Ah! ¿El del libro de Ranieri? ¿El Abismo?
- El mismo.
- Bienvenido a nuestra Casa. Ranieri ha estado muchas veces con nosotros.
- Os acompaño por la gracia y misericordia del Creador, que me ha concedido la tarea de seguir con vosotros en la ardua jornada, en dirección al corazón del abismo.
- Gracias Hermano, nos alegra mucho esta noticia. Eres un trabajador experimentado con bastante conocimiento de las regiones abismales. Para nosotros, constituye una bendición divina.
- El buen acompañamiento que todos recibimos es obra de Dios, pues sólo Él, con Su Presencia constante, puede librarnos de la influencia y el asedio de aquella "Criatura".
- ¿Hermano, trabajas en esa región desde hace muchos años?
- Hace ya mucho que nos adentramos en la zona prohibida, difícilmente accesible para los trabajadores que allí permanecen en misión sacrificada; apenas unos pocos, con instrucciones superiores han avanzado por esas regiones a lo largo del tiempo.
Por mi parte es la segunda vez que camino por el lugar en el que hoy nos encontramos, siendo éste el más distante que he recorrido hasta el momento. Conozco la zona por la que ahora caminamos y os aseguro que es traicionera, está llena de trampas que detonan con facilidad, por esa razón, volitamos.
Nubes de humo confunden a los visitantes y los someten a las trampas colocadas por la Bestia. Explosivos, que una vez detonados son muy perjudiciales para el psiquismo humano, pudiendo llegar a causar la desintegración de algunos cuerpos. Riesgo este que no corremos, dado el aparato de protección recibido para esta tarea que realizamos.
- Gracias Hermano. ¿Hay otros grupos en la Tierra que caminen al encuentro de la Bestia?
- Desde diferentes partes del Globo parten caravanas pequeñas, igualmente preparadas y con aparatos de protección. Caminan como nosotros en dirección al corazón de los abismos, con la misma tarea de enfrentarse, en el momento determinado por el Padre, a la Bestia fiera, para que cese el mal sobre la Tierra y reine la Paz del Maestro Jesús. Y así será.
- El momento exacto solamente Dios lo sabe, aunque algunas personas citen fechas, que hasta hoy no han sido confirmadas. Que el Padre, con Su Infinita Compasión y Misericordia nos ampare en esta lucha, para que lleguemos al final de nuestra tarea, y podamos ver a nuestra querida Madre Tierra libre para siempre de los males que la sofocan.
- Sólo el Padre Excelso en Su Magnitud sabe la hora, pero al sintonizarnos con Su Amor, nuestro corazón consigue captar la proximidad del "gran evento". Sabemos que está muy cerca, aunque no podamos precisar cuánto, pues nuestra mente aún es incapaz de acceder a la Mente Creadora.
Nosotros Le servimos con todo nuestro amor y a Él le dedicamos nuestra tarea, subyugándonos a Su Voluntad Soberana.
De Él parte la Luz, la Fuerza que llevamos en nuestra alma. Glorifiquemos en cada instante a Aquel que es la Fuente Viva del Amor, en todos los universos y a Su Hijo, el adorado Jesús, elevemos nuestra mente en gratitud, por conocer Su Palabra.
¡Salve la Luz! ¡Salve el Divino Jesús!
Atafon
GESH - 14/11/2008 - Vitória, ES - Brasil