Paz y bondad en el corazón de los hombres.
Fui un hombre destacado en la Tierra.
Conductor de almas y aún ignorante, hice que las mentes de los fieles cultivasen el cielo jubiloso y el infierno penitente para los pecadores.
Habiendo abandonado el cuerpo de carne, hoy quiero decir, desde el plano astral adyacente a la vida en el plano material, percibo todo lo "humano" que he sido, pues me juzgué merecedor de ser recibido en el "cielo" por los Ángeles del Señor, cantando Hosanas.
Beatificado en la Tierra por corazones ignorantes que desean perpetuar la ilusoria mentira, sufro con los pedidos de los fieles que usan a los Santos y a los milagros de la Iglesia como muletas para pedir sin fin, sin ni siquiera esforzarse por alcanzar la salvación, pues fueron instruidos por los religiosos que tan solo con el sacrificio del ayuno y acudir al confesionario, sus pecados estarían absueltos por el sacerdote.
Cuanta ignorancia diseminada en el corazón de los fieles, almas que buscan en la Religión y en sus Guías Religiosos la panacea de la evolución.
Sufro al ver que las ideas erróneas siguen siendo diseminadas por los dignos religiosos y que, muchos de los Dignatarios Guías de la más alta patente religiosa, conocen la verdad, la que yo no conocía, y abusan de la buena fe de los fieles para mantenerlos ignorantes y esclavos de la iglesia.
La falta de moralidad de estos guías atraería hacia sí la "ira divina", si la hubiese. Pero son los "seres infernales" los que invaden el monasterio donde debería reinar la Verdad.
¡Pobres hermanos! Si pudieran ver a sus acompañantes espirituales, rápidamente retrocederían en su fatídica decadencia moral.
Hoy, trabajo para difundir la Verdad a través de la verdadera Obra de Jesús.
Nada soy y busco redimirme ante el Señor, que es Todo Bondad y Amor.
Reconozco que he contribuido en mucho al fortalecimiento de los dogmas que han atrasado el paso de la humanidad, no obstante, no descansaré mientras la mentira encubra los corazones de los fieles.
Vagando por el "Valle de las sombras", en el servicio de rescate de almas perdidas, encontré al Verdadero Jesús y Él nos ama y nos guía.
Luchamos por implantar la Verdad, aunque sea tarde, en el corazón de los hermanos de humanidad.
Luchamos por la Paz y el Amor.
Paulo VI
GESH - 11/09/2009 - Vitória, ES - Brasil