1679

Los Reptilianos actuaban en Fernando de Noronha

03/12/2009

      A+ A-


Reptiliano - Pero tenemos el Diablo para dar.

Margarida - ¿Tenéis el Diablo para dar, de qué, el qué?

R - De lo que vosotros nos quitáis.

M - Nosotros no quitamos nada a nadie. ¡Imagínate, quitarle algo al Diablo!...

R - Nos estáis quitando nuestra fuente de alimento, nuestros esclavos que construyen nuestras ciudades. Ellos lo quisieron, ellos abrieron su corazón para que les clavásemos nuestras garras. ¿Por qué ahora nos se nos culpa de todo? ¿Por qué ahora queréis destruirnos? ¿Sois justicieros? Entonces sois iguales a nosotros.

M - Mira hermano, no hemos venido aquí para discutir con vosotros, ni para quitaros el alimento, el pan de cada día, vuestros esclavos y dominios.

Apenas hemos venido para liberar aquellos que el Padre a determinado, que ya estaban o ya están, preparados para ser libres.

R - ¿Por acaso ellos lo quieren?

M - Lo han querido. Muchos ya aceptaron y se han ido.

R - Están fingiendo.

M - No están fingiendo no, hermano, están saturados de sufrimiento.

R - Vendrán otros, vendrán otros.

M - No lo pongo en duda, en el mundo hay gente de todo tipo, para todo tipo de actividad.

R - Por cada uno que sale, buscaremos tres en su lugar.

M - No lo dudo, porque toda la gente que existe por ahí igual a ti, hermano, sueltos y sin rumbo, acaban viniendo hacia aquí.

R - La Tierra nos pertenece.

M - ¡No! ¡Ah, eso no! Vayamos con calma. La Tierra no os pertenece.

R - Estamos en todos sitios, en los "puestos más importantes de todos los gobiernos de la Tierra". ¿Cómo que no es nuestra?

M - Cuando "esos gobiernos" llegaron aquí, todos ellos, sin excepción, y vosotros también, la Tierra ya hacía milenios que existía, fue formada por Jesús y un Equipo de Ingenieros Siderales. Por lo tanto, la Tierra no es vuestra, sois "decaídos que llegasteis aquí, porque vuestro Planeta ya no os aguantaba más, porque vuestras pesadas vibraciones eran incompatibles con vuestro Mundo de origen y se llevó a cabo la selección del trigo y la paja.

R - ¿Por qué no puedo decir todo lo que estoy pensando?

M - Espera, puedes decir todo lo que quieras.

R - Ella no me deja.

M - Bueno, eso es diferente, si ella "no sé quién es ella", no te deja, estoy de acuerdo, pero mí y por mis compañeras podrías decir lo que quisieras. Estamos aquí espontáneamente, por amor al prójimo. No hemos venido a llevarnos nada, sino a ayudar a aquello que necesitan ayuda, porque en la época en la que nosotros también estuvimos presos, dominados y torturados, otros hermanos vinieron y nos liberaron. El día de mañana, si tú nos necesitas, vendremos con los brazos abiertos y te diremos, ven, hermano, pues lo quieras o no, eres nuestro hermano, hijo de Dios como todos nosotros.

R - Puede ser. Venid conmigo, entrad en nuestras ciudades, os van a gustar.

M - Ahora no, cuando llegues a necesitar nuestra ayuda.

R - ¿No os estáis llevando a nuestros ayudantes? Venid en su lugar.

M - ¿Para hacer el mal? Las actividades que ejercemos no podemos realizarlas aquí. ¿Vosotros aceptaríais pasar a nuestro lado? ¿Ser amigos y trabajadores en la misma siembra?

R - Se vosotros hicierais todo igual a como lo hacemos, podríamos ser amigos. Estamos en lados opuestos.

M - Opuestos y bien distantes.

R - En la lucha se verá.

M - Así es, la distancia puede disminuir, piénsalo hermano. A nosotros no nos gusta empuñar la espada para luchar, pero si fuera necesario, lucharemos, y lo haremos con coraje para vencer.

R - ¡Ya veremos quien vence! Desde el fondo del Abismo los refuerzos llegan rápidamente.

M - Lo sabemos; sin embargo, nosotros luchamos uno contra diez, o contra veinte, dependiendo de la situación.

R - Por lo que veo, ya no voy a volver.

Podéis apresarme, yo no soy un "alto mando" no, apenas soy uno de tantos.

M - Hijo mío, no perseguimos al general, o al comandante, no es eso. Buscamos a los hermanos carentes, necesitados. Si tú ya estás queriendo salir de esa línea de actuación, tan agotadora, sin ninguna recompensa, sin importar si eres un sirviente o un general.

R - Yo no me estoy entregando, me han aprisionado.

M - Lo sé, pero las circunstancias te han colocado próximo a nosotros. Hijo, aprovecha la oportunidad, pues es Jesús quien te está invitando. Somos hermanos, creados por el mismo Dios. Sólo existe un Dios, un Creador, piensa un poco en ello.

R - Desconozco esa fuerza.

M - La conocerás, aunque tenga que ser con la fuerza de la espada, atravesando tu corazón.

R - Que así sea.

M - Entonces te acordarás de que Dios existe.

R - Que así sea.

M - Pero, no es una amenaza.

Será como cuando una persona está con apendicitis o tiene un tumor maligno, y el médico le abre la barriga para extirparle el tumor o la parte inflamada. ¿Estás entendiendo? El médico no mira al paciente con odio, rabia o sentimiento de venganza. Él busca aliviar al paciente.

Es lo mismo, pero con la espada.

Conversamos, te ofrecemos la oportunidad de trabajo, de unirte a las Fuerzas del Bien, pero si no lo aceptas, se recurre al último remedio: la espada.

Más tarde o más temprano tendrás que volver al Padre que te creó y que creó todo lo que existe.

Es nuestra última palabra, si no queréis pasar a nuestro lado con la palabra amiga, con la promesa de paz, amor, armonía y progreso, tendremos que haceros daño, freír vuestro corazón, dejar que se derrame esa sangre negra, podrida, para que entonces reconozcáis que hay una Fuerza Mayor.

R - Mediremos fuerzas en el campo de batalla.

M - Que así sea; pero nosotros lo haremos con mucha compasión.

R - Y nosotros con mucho odio.

M - Podría ser de manera diferente. Eres nuestro hermano, hijo de Dios, hermano de todas las compañeras aquí presentes.

Mira, la oferta está enviada, aún estás a tiempo.

No sé muy bien, pero creo que la lucha será esta noche.

R - Veamos quien es el más fuerte.

M - Vamos a emitir una oración, en tu beneficio.

Ave María, llena de gracia...

Reptiliano

GESH - 04/11/09 - Psicofonía - Mirante dos Golfinhos - Fernando de Noronha, PE - Brasil

Videncia: Veo que algunos Reptilianos, inclusive el que se comunicó, están presos en jaulas, alzados por pequeñas Naves. Todos escucharon el diálogo.




VOLVER A LOS MENSAJES Y DIVULGACIONES
CONTACTO CON NOSOTROS AHORA!
Todos los derechos reservados Extras e Instras | 2025
FBrandão Agência Web