Salve Jesús.
La mediunidad es un trabajo y una responsabilidad; es estudio y entrega; es transformación del espíritu. La humildad conquistada en el trabajo reajusta al espíritu consigo mismo y con la Ley de Dios, haciéndolo accesible para los Instructores Mayores que determinan y orientan la jornada terrena de los espíritus culposos que, arrepentidos, buscan progresar.
Todos somos Siervos de Jesús, buscando redimirnos ante el Maestro Amado.
Percibimos en esta Casa de estudio y trabajo, que todos los hermanos que llegan, en el plano físico, buscando equilibrio y deseo sincero de cambiar sus existencias, encuentran manos amorosas, en el plano físico y espiritual, encuentran trabajo, disciplina y evolución, cuando con se integran con sinceridad en las tareas.
Nos ponemos a vuestra disposición para responder a las preguntas que sean necesarias.
Vuestro Hermano Chico se presenta.
Margarida - Sabía que eras tú, Hermano, por la manera de hablar; por la humildad y la dulzura en la voz.
Chico - Ya fuimos fieras un día, hermana, pero el sufrimiento es el mayor pulimiento en la verdadera transformación del alma. Sucumbiendo ante el dolor, el espíritu se somete a la Voluntad Mayor del Padre y se transforma verdaderamente en un alma humilde.
Adelante, hermana.
Margarida - Nos gustaría saber si la hermana puede retomar las actividades, sentarse a la mesa en los trabajos mediúnicos; es decir, si ya ha pasado esa fase de perturbación.
Chico - Todos se ven sometidos a pruebas, según sus tendencias de carácter, para ver si salen victoriosos y están genuinamente dispuestos a servir en la tarea.
La hermana ha conseguido superar la prueba, permaneciendo en la tarea, controlando sus sentimientos, estudiando y esforzándose cada vez más para progresar.
Sí, puede retomar la tarea de desarrollo mediúnico dictada por esta Casa de Caridad.
Que todos puedan transformarse, alcanzando el apogeo en esta encarnación.
Nosotros os saludamos en el nombre de Dios y os dejamos la paz de Jesús.
Chico
GESJ - 05/01/10 - Psicofonía - Vitória, ES - Brasil