Hermanos
¡La humanidad enloquece descontrolada! Trabajad con ahínco en el esclarecimiento de las mentes, y tened fe, incluso en medio del torbellino de sufrimientos que se derrama sobre este Planeta.
Trabajad en el nombre de Jesús, socorriendo, amparando y orientando a las almas, estén estas encarnadas o desencarnadas, pues aquel que comprende el momento presente tiene una gran responsabilidad sobre el efecto que ejerce en los demás seres humanos.
La humanidad enloquece, desgobernada, corriendo rumbo al abismo. Ciega, no ve el peligro inminente al que se lanza, como un niño desamparado.
Los seres humanos no perciben la presencia amorosa del Amable Rabí que gobierna a la humanidad. Ignoran Su Presencia, menosprecian Sus Lecciones, desprecian los avisos. Tened compasión por todos ellos, no juzguéis sus actitudes, apenas servid, orientando siempre, perdonando setenta veces siete, todo lo que sea necesario perdonar.
Aunque perjudiquen vuestra caminata, no detengáis vuestros pasos para devolver el mal que recibís, al contrario, doblad el trabajo en beneficio de los que ignoran las Leyes Mayores, pues por encima de vosotros, rigiendo los universos, el Creador comanda todos los acontecimientos sobre la Tierra. No hay una sola hoja que caiga de un árbol sin que sea de Su conocimiento. Todo está conforme a Su Voluntad y todos los que comulguen con Su Voluntad estarán en la Luz. ¡Pero ay de aquellos que contrariando todos los beneficios de la Espiritualidad Superior, estén presos en sentimientos de baja vibración! Esos recibirán el impacto violento de su propia furia, de su propia fuerza desgobernada.
Entonces, todos vosotros lloraréis lágrimas amargas, ante los terribles acontecimientos, y todos creeréis en Dios y elevaréis desesperados el pensamiento hacia Él, suplicando alivio, perdón, y una oportunidad para volver a empezar. En sus almas quedará grabada por toda la eternidad que de Él emana toda la Fuerza y toda Ley. Ningún ser será superior a las Leyes de Dios. Que se haga Su Voluntad entre los hombres.
Paz en vuestro corazón, nosotros os saludamos.
Tuella, vuestra hermana
Margarida - Gracias hermana por tu presencia.
Tuella - Soplamos como el viento; adonde el Padre nos permite, llegamos y dejamos nuestro mensaje.
La bondad divina ha querido que en esta hora estemos con vosotros, siendo captado nuestro pensamiento por la médium. Nos expresamos en la medida de lo posible, alertándoos sobre el dolor que se aproxima a esta humanidad.
Sabemos que mucho ya se hace presente, pero un gran embate sufrirá esta humanidad, que la hará pensar, reflexionar acerca del rumbo a seguir. No obstante, enloquecidos, los seres humanos saldrán disparados en dirección al "abismo", manipulados por las "Fuerzas Tenebrosas". Aquellos que buscan la luz, que estén en ella y comprendan el grave momento, despierten y se alíen a los Ejércitos de Jesús.
Al Soberano sobre la Tierra, Excelso Gobernador, toda la gloria y todo el amor.
¡Salve el Divino Jesús!
Tuella
GESJ - 17/02/2010 - Vitória, ES - Brasil