¡Hermana Margarida, saludos en el nombre de la Luz!
Tu espíritu guerrero y consciente está recordando a este humilde amigo desde hace algún tiempo.
Profundas conexiones con el lenguaje y con la escritura he tenido desde hace muchas encarnaciones.
En esta última encarnación vine con la incumbencia de transmitir información en forma de libros acerca del mundo invisible: quienes somos, de donde venimos y hacia donde vamos.
Todo fue planeado antes de encarnarme. Esta sería mi encarnación clave, en la que dispondría de recursos y oportunidades, enviadas de diversas maneras, para que continuase con la tarea.
Los Hermanos Mayores establecieron el momento oportuno para nuestro encuentro en esta actual existencia, con el fin de que yo absorbiese vuestro conocimiento y vuestra sabiduría acerca de la vida espiritual, para de esta forma, pasar estos conocimientos a los demás.
No conseguí continuar y postergué una tarea más. Hoy me encuentro en esta Casa, para restablecerme y no desanimarme en las tareas.
Aliado a los designios de nuestro Padre Mayor, he estado recibiendo instrucciones para reajustarme con la Contabilidad Divina.
En este tiempo, en los torbellinos de los acontecimientos que están pasando en la Tierra, "muchas personalidades" de distintos "ámbitos profesionales" como decís, vendrán hasta vosotros, con sencillos o pequeños mensajes de ánimo e incentivo.
Son sencillos pero edificantes, y os fortalecerán en vuestra peregrinación.
"Hojas sueltas en el viento" pero que unidas, servirán de bálsamo saludable para las almas sufridas.
Aquí, en la Colonia Espiritual Siervos de Jesús continúo con el trabajo diario contra mis propias máculas, y sigo las reglas y la disciplina establecida por nuestro Maestro Ramatis. Así, de hecho me convertiré en un trabajador de la Siembra de Jesús.
En mi corazón guardo tu recuerdo, y a través de este me sustento con mucha fuerza y coraje en el Ejército de la Luz.
Unidos estamos, juntos seguiremos. Con el corazón abierto, muchas almas rescataremos.
¡Salve la Divina Presencia del Maestro Jesús!
¡Salve Su Amor!
Zélio Benevides ¹
GESH - 13/03/2010 - Vigilia Jacaraipe - Serra, ES - Brasil
¹ Nota de Margarida: Conocí a Zélio Benevides cuando trabajé en el SENAI, de Salvador - BA, en la década de 1946. poeta y escritor, fue un excelente profesor de Portugués y un gran amigo y colega.