¡Hermanas, paz y bondad en vuestro corazón!
Difícil es el camino de la redención, y pocos son los que consiguen transitarlo.
Observad a vuestro alrededor, sin enjuiciar, apenas echando una ojeada a la humanidad, y veréis cuántos son los que sucumben ante la última prueba, la que podría liberarlos de los "mundos atrasados" (del exilio).
Aquel que busca la felicidad solamente en la materia, procurando alcanzar mucho con el mínimo esfuerzo, está completamente alienado, y ni siquiera a despertado su consciencia a su verdadero Yo; y la búsqueda de Dios es apenas un acto social que realiza aborrecido.
Aquel que se deja llevar por los instintos primarios, arrastrándose en sensaciones genésicas y en la satisfacción de los vicios, aún tiene un largo y espinoso camino por recorrer.
Aquel otro que busca su perfeccionamiento espiritual, pero que aún no consigue dominar los instintos menos dignos de los sentimientos malsanos como el egoísmo, el orgullo y la intolerancia, se pierde en el remolino de energía negativa que envuelve a la Tierra de los "tiempos finales".
La búsqueda por la propia redención es la lucha diaria y constante del espíritu en dirección a su comunión con Cristo. Es la renovación de los sentimientos y la inmersión en el trabajo anónimo que purifica y eleva, a favor de los más necesitados de cuerpo y alma.
En todas las criaturas existe una centella creada por Dios, y no importa el estado evolutivo en el que esté, pues un día brillará en la Gloria del Señor. Hasta que brille, larga será la jornada, las trampas, el sacrificio; pero en la búsqueda sincera encontrará la paz y el amor.
Solamente el amor libertará a todos.
Salve Jesús.
Nicanor
GESH - 19/06/2010 - Vitória, ES - Brasil