Salve la luz del Maestro Jesús.
Hermanos, vengo a firmar mi compromiso de ayuda en la recuperación de los jóvenes que, como corderos, se están dejando capturar por las redes negras de seres astutos y perversos del astral inferior, que con su organización montada para el mal, han conseguido materializarla en el plano físico.
Estuve un tiempo alejada preparándome para este trabajo peligroso y delicado.
No será un combate contra este tipo de organizaciones, pues el equipo creado no está preparado para este tipo de actividad, sino que será un rescate de jóvenes, tanto en el físico como en el astral, que se han dejado manipular por esas criaturas.
La determinación que llega del Padre es para que busquemos en el físico a chicos, chicas y niños que en momentos de lucidez emiten un pensamiento de auxilio para salir del vicio en el que han caído, ya sean las drogas, el alcohol, el juego, el sexo u otros.
Con inmensa alegría contamos con la ayuda de los hermanos Luiz Sérgio, Enoque, Lúcius, y la valiosa orientación de la hermana Juana de Angelis.
La Colonia Siervos de Jesús ha dispuesto de un nuevo sector para que los profesionales del área de recuperación de drogadictos puedan cuidar de estos jóvenes. Los encarnados vendrán en cuerpo astral acompañados por sus guías.
Un gran número de voluntarios son jóvenes que ya se han recuperado y están aptos para esta tarea.
Las charlas en el físico nos han ayudado mucho para abordar los vicios y sus consecuencias.
Todos nosotros sabemos que es como una lucha entre David y Goliat, pero con la Luz del Padre y la energía de los Maestros Jesús y Ramatis, las fuerzas no nos faltarán en los momentos de dificultad y aflicción.
Sabemos que estamos seguros cuando el trabajo es de amor y socorro al prójimo más necesitado.
Paz a todos.
Hermana Sheila
GESH - 19/02/2010 - Vitória, ES - Brasil
Videncia: A medida que iba llegando el mensaje, un gran grupo de trabajadores iba siendo distribuido por el Valle de los Drogados, por las "favelas", urbanizaciones de lujo, discotecas, casas de juego, prostíbulos, etc.
En una de las salas, Juana de Angelis coordinaba el trabajo de recuperación de los jóvenes encarnados y desencarnados, su encaminamiento a los psicólogos, una vez que han pasado por los puestos médicos.
Todos ellos ya estaban limpios y alimentados.