Paz sobre todos los cuadrantes.
Paz también en sus corazones.
Hermanos, sobre la Tierra se derrama la hiel de los corazones amargados por los desequilibrios del ansia de poder y conquistas. La ambición desmedida quebranta hogares, interrumpe vidas, disemina odio y alimenta venganzas. La humanidad se estanca por gastar materia y energías preciosas en luchas vanas e infructíferas, consumiendo la poderosa llama de la vida en la quema de las tortuosas vibraciones desequilibrantes del orgullo, vanidad y egoísmo.
Depúrense mientras se encuentren en la materia para que sus cuerpos espirituales resurjan de las cenizas cual ave fenix renovada en forma, color y luz. Derroquen al ego tirano que les conduce desde hace milenios y, con actitud cristiana, dejen que el amor soberano les guíe por la senda de la luz. Trabajen incesantemente en ese sentido si quisieran garantizar la liberación y rescate.
Sus almas vagan perdidas en el torbellino de fuerzas que a cada día chocan en la Tierra.
Entre fuego transitan almas infantiles e inseguras, incautas de los peligros que se acercan. No viven la era de la bondad sobre la Tierra, por tanto, sean buenos, pero cautelosos y justos.
No demoren en corregir lo que está errado en el mundo sino que dedíquense a corregir y reparar lo que es inadecuado en ustedes. Por encima de ustedes hay una Justicia Mayor que todo comanda y a todos corrige inexorablemente.
Acérquense a los rayos luminosos de la protección de la Luz para que puedan laborar en la liberación de sus almas. En ese momento magnánimo a toda criatura le será dada la oportunidad del salto dimensional. Todo el Universo concurre ahora para el progreso de este planeta y de su humanidad.
Fuerzas Cósmicas poderosas buscan colaborar con el plan Divino. A ustedes basta apenas extender las manos y alcanzar las inumerables cuerdas que les son lanzadas para el rescate. Alcancen vuelo, almas terrenas, hacia lo alto y dejen atrás los apegos a la materia que consumen los días de la vida.
Así encontrarán la razón de todas las cosas jamás imaginadas y nunca antes experimentadas; entonces sentirán que late en ustedes el Corazón Universal.
Yo les saludo en nombre de Jesús para una etapa más de trabajo. Manténganse en sus puestos; muchas son las obras, pocos los obreros. Urge trabajar; la senda nos aguarda.
Paz siempre.
Ashtar Sheran, el 12/01/02
GESH, Vigília en ASJ, Vila Velha (ES), Brasil
Después de la comunicación, el comandante nos entregó un enorme escudo blanco que parecía un ala. Lo miré mientras él se paraba majestuoso al frente cual imágen del arcangel Miguel, con dos enormes y delicadas alas blancas irradiando intensa luz blanca.