Hermana, no tengas miedo de andar en la oscuridad.
Piensa en Jesús y Su Gracia y Su Luz apartará las sombras.
Los caminos son trazados para cada uno, antes de sumergirse en el olvido de la carne. Recordar lo planificado entorpece al viajero.
Lo acertado es mantener la mente siempre limpia de malos pensamientos, el corazón libre de los pesados sentimientos y las acciones teniendo como referencia al Divino Jesús.
No os asustéis con el dolor del porvenir.
Antes, preparad vuestra alma, pues las turbulencias son muchas. No os digo esto para que os quedéis con temor y miedo, al contrario, para que solidifiquéis la fe en el Creador y la certeza de la Presencia de Jesús a vuestro lado.
El sufrimiento libera a aquel que no se rebela. El bien practicado anula el mal enviado contra nosotros. Ama y perdona siempre.
La jornada fue trazada antes de reencarnar y cuando más os resistáis ante el destino, más amarguras atraeréis.
Tened fe y confianza, pues Jesús está con nosotros hoy y siempre.
Vuestro hermano y guía.
Augusto César
Continúa:
En el tiempo de los Césares vivimos, y entre ilusiones y traiciones fuiste atraída hacia mí por los lazos del matrimonio. Fría y vanidosa, la traición no tardó en llegar.
No aceptaste seguir a Jesús y enfrentar junto a mí el sacrificio en la Arena. Entonces, los leones devoraron mi carne y me liberé.
Nuestros superiores permitieron que acompañase tu transformación. Desde entonces te he visto crecer, transformándote moral y espiritualmente.
Hoy, eres una hermana amada, pupila querida, una sierva de Jesús que alcanzará las regiones superiores mediante el cumplimiento de las pruebas finales, en esta "Transición Planetaria".
Si necesitas un nombre, puedes llamarme hermano.
A tu lado estaré cuando lleguen las pruebas expiatorias: No tengas miedo de sufrir, pues el sufrimiento es el júbilo de la liberación.
Estoy a tu lado, en el nombre de Jesús, aguardando tu ascensión.
Augusto César
GESH - 10/03/2013 - Salvador, BA - Brasil
Nota - En Salvador, durante una reunión espírita una joven espírita dijo que le gustaría saber quién era su Guía Espiritual. La respuesta llegó enseguida a través de la narración citada.