Hermanos,
Es imposible negar la decadencia moral que impera en la sociedad moderna.
El hambre, la miseria, el abandono de niños, la promesa del futuro de la humanidad. El desprecio hacia por los que tienen mayor experiencia, que siguen adelante, y la falta de atención hacia las condiciones de la vida humana, retratan y sirven de espejo al interior psíquico y emocional de la especie humana.
El atraso es evidente y las pasiones son desconcertantes. No obstante, no hay fatalismo kármico que impida a los seres humanos proceder a la transformación real que demanda este tiempo.
Es vuestra obligación moral esforzarse todo lo necesario, como gratitud hacia el Maestro de Maestros, que compadecido de la triste situación de esta humanidad, rogó al Padre que alargara el tiempo para que despertaseis del sueño letárgico en el que os demoráis.
Viviendo en el reino de Maya con la ilusión vigente, los seres humanos caminan vencidos por la llamada de la materia.
No menos perseverantes trabajan los Representantes de Cristo, intentando que despertéis a la realidad transitoria de la vida física.
¡Hermanos venid a nosotros! Abandonando la ilusión estaréis en el rumbo de la verdad, donde os encontraréis grandes dificultades, es cierto, pero todas ellas colocadas por vosotros mismos; se desmoronarán una a una, desvelándoos el camino real de la felicidad.
El que os invita es Él, nuestro Camino, Verdad y Vida.
Juana de Angelis
GESJ - 25/02/2014 - Reunión Pública - Vitória, ES - Brasil