El dolor llamó a mi puerta vestido de hambre.
La pobreza hacía ya algún tiempo que se había transformado en miseria.
En el pequeño cobertizo sin color vi a un hijo morirse de hambre.
Sus gemidos, al final casi inaudibles, apuñalaban mi corazón.
Era como su estuviese solo en el mundo. Todas las puertas se cerraban, no había trabajo, era como si tuviese la frente señalada. El dolor, finalmente corroyó mi corazón y también se llevó mi vida. Confieso que pensé en robar, en matar. Mi hijo se moría poco a poco, ¿Qué me importaba la vida de los otros?
Pero sabe Dios cómo, resistí. Mis manos no se tiñeron de sangre de otros hermanos.
Más tarde, en el plano astral, un Libro se abrió ante mí. Un "Libro de Planes de Vida" igual al que llevara en la Tierra, sólo que su final no se había cumplido. Por un lado mi ignorancia espiritual no me dejó entender el valor de la humildad y la resignación, y mis hijos, que eran mi responsabilidad, pero también lo eran de todo un contexto social, pasarían por una encarnación sin aprovecharla en el campo del desarrollo intelectual y moral, pero que de otra forma, mediante el sufrimiento del hambre, de la muerte prematura, dejarían pagadas muchas deudas pesadas, que sólo el dolor equilibra.
Hoy reconozco la Perfecta Justicia de Dios y el equilibrio de Sus Leyes, también sé que el Libre Albedrío transforma planes y vidas.
He querido hacer esta declaración teniendo en vista que pasé a la vida espiritual en un estado de rebeldía inmenso, y que solo la comprensión de todo me calmó y me equilibró.
Que estas palabras puedan haceros tomar consciencia de la Justicia de nuestro Creador, y que los reveses de la vida no llenen vuestro corazón de odio, rencor y rebeldía, como me pasó a mí.
Que la Esperanza y el Amor de Jesús se instalen en vuestro corazón, es lo que deseo.
Amén.
GER / GESH - 20/03/1986 - Vitória, ES - Brasil