Obs.: América Paolielo Marques fue médium y discípula de Ramatis, como lo fue Hercílio Maes. Ambos ya desencarnaron. Estábamos en vigilia en una playa en Jacaraípe e iniciamos la lectura del libro "Jesús y la Jerusalén Renovada", dictado por Ramatis y psicografiado por América. Al momento de la concentración, ella nos dio este mensaje y otros más. Había dos canales y ambas recebieron las palabras de la querida hermana. El mensaje a continuación:
Ser discípulo del Mastro Ramatís, en la plena acepción de la palabra, no es solamente adquirir los conocimientos transmitidos por él, sino practicárlos y encarar al mundo de frente no importando el desprecio recibido. Es necesario tener fuerza y fe para defenderse de los intensos ataques de aquellos que se consideran los dueños de la verdad. Tales discípulos son escasos en el mundo en que ustedes viven.
El maestro lamenta los desánimos, pero la obra continúa y otros caminantes surgen, aunque no bien preprarados pero con una gran voluntad para lanzarse al trabajo con confianza plena y fe verdadera. A estos hermanos debemos tenerles atención especial, pues a pesar de aún estar con las piernas frágiles, avanzan sin temor. Deberán tener las mentes en vigilancia redoblada para enfrentar las fieras.
Los desertores que fueron preparados para concretar la obra la abandonaron en pro del materialismo cómodo o por miedo al ridículo. Sin embargo, no deben ser olvidados ni despreciados, sino que su ejemplo de falta de prudencia sea objeto de meditación para aquellos discípulos de última hora.
Buscamos el mejoramiento en la materia, pero no podemos olvidar que solamente como espíritus inmortales alcanzaremos la perfección. La materia es limitada y transitoria, exigiendo siempre un esfuerzo mayor para vencer los grilletes densos que sujetan al espíritu impediéndole volar.
Siempre debemos liberarnos de esas corrientes y evitar al máximo que se tornen más fuertes.
Aquel que deserta del servicio posee pesadas corrientes que lo encadenan, haciéndole transitar por un camino difícil hasta liberarse del peso.
Sígan siempre confiados, pues a todo momento la Luz intensa de los Maestros nos conduce. La Paz por siempre.
América, el 22/03/2003
GESH, Jacaraípe (ES), Brasil