Fui creado porque Dios, en Su inmenso amor, sacó una partícula de Su Corazón.
Tras un largo caminar, creé una identidad, una personalidad y una historia.
No obstante, con dolor me puno por las elecciones equivocadas que hice.
Sé que en algunos momentos fui amado y hubo personas que lucharon por mí, pero infelizmente los errores me encadenaron a la vida de dolor y sufrimiento que acumulé, con una eficiencia sin límite.
Me uní a bandas que, cuando estaba encarnado, buscaban dinero fácil con los abortos. No obstante, tuve varias oportunidades para rehacer ese camino de ruina que transitaba.
Fui hombre, mujer, médico, comadrona y juez; en todas esas vidas caí vertiginosamente juntándome a mujeres y hombres que como yo, creían poseer el poder para decidir quién nacía y quién moría.
Hoy, soy un hombre desesperado, queriendo reencarnar, y aquellos a los que me uní en el pasado son los encarnados que ahora usurpan mi derecho a nacer.
En mis cuentas ya ha pasado un siglo entre abortos, rechazos a mi vida como hijo, cerrando el nacimiento en la fase prematura.
Me desespero porque la locura y la desesperación toman mi corazón. Pero en esta Casa (GESJ), tuve un diálogo con un trabajador de buena voluntad y comprendí que sufro porque hice sufrir, y ahora siento lo que es la desesperación de un ser que se prepara para nacer y se ve frustrado por la única voluntad de una mujer o un hombre, que deciden sobre mi vida.
Con la autorización del Dirigente Espiritual del GESJ, imploro: en cada una de las oportunidades que tengáis, luchad por la vida, y si por acaso os encontráis con una futura madre, decidle que en su vientre hay un mundo de esperanza y amor, también la cura de las heridas, el dolor y el resentimiento.
Que el Señor me ayude, pues estoy próximo a nacer, y con fe y esperanza, estaré entre vosotros.
Abrazos fraternos.
Carlinhos
Un ser que fue abortado
GESJ - 24/06/2014 - Reunión Pública - Vitória, ES - Brasil